Fotografía: Especial

 

Tras los episodios de violencia ocurridos recientemente en la región de Tula, autoridades federales y estatales implementaron un operativo permanente de carácter táctico en varios municipios del sur de Hidalgo.

La acción, que se mantiene activa desde esta semana, incluye patrullajes, filtros móviles de revisión, cateos y labores de investigación para frenar la actividad delictiva y localizar a quienes estarían detrás de los hechos.

De acuerdo con fuentes policiales, el despliegue está encabezado por la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo y cuenta con el apoyo de la Procuraduría estatal, Fiscalía General de la República, Guardia Nacional y Secretaría de la Defensa Nacional.

Las intervenciones abarcan Tepeji del Río, Tula, Atitalaquia, Tlaxcoapan, Tlahuelilpan y Atotonilco de Tula, zonas donde, según autoridades, se ha detectado presencia de grupos que operan delitos como robo de transporte, narcomenudeo y extorsión.

A los recorridos habituales se sumaron más de 300 elementos federales, lo que permitió efectuar dos cateos en Santa Ana Ahuehuepan, comunidad señalada por ser una de las áreas donde se originaron hechos violentos en los últimos días.

Durante las diligencias se aseguraron indicios que serán integrados a carpetas abiertas por la procuraduría.

En total, son 620 uniformados los que participan de manera simultánea en esta fase del operativo, entre militares, agentes ministeriales, policías investigadores y personal estatal.

La intervención, descrita como “respuesta articulada”, busca restablecer el orden en la zona industrial y municipal que conforma el corredor Tula–Tepeji, donde habitantes exigieron resultados ante los hechos recientes.

El gabinete de seguridad estatal reforzó que la operación no será temporal y que el compromiso es sostener la presencia interinstitucional hasta recuperar condiciones de tranquilidad para la población.

 

KNM