Fotografía: Erick Perales
Los estragos del gusano barrenador ya comienzan a impactar al sector cárnico en Hidalgo.
Integrantes de la Federación de Tablajeros del Estado advirtieron que los efectos negativos que genera este tipo de parásitos se reflejan en el alza al precio de la carne, producto alimenticio que registra un incremento aproximado del 12 por ciento derivado de los costos adicionales en producción, movilización y cuidado sanitario especial del ganado.
En entrevista para ADN, Jesús Gutiérrez González, presidente de la federación, y Ubaldo Ortega Perches, secretario general, señalaron que aunque las carnicerías no han resentido pérdidas directas, sí enfrentan aumentos en toda la cadena de distribución tras los más de 500 casos detectados en ganado, 125 activos y siete en humanos.
“Somos el último eslabón antes de llegar al consumidor; si hay casos, hay mayores cuidados y nos incrementan los precios a nosotros”, comentaron.
Gutiérrez González explicó que el encarecimiento comienza desde la alimentación y manejo del ganado.
“La cadena alimenticia nos arrastra desde el forraje, movilidad, veterinarios, engorda del ganado y llega con el introductor al rastro, y él hace su incremento”.
Pese a ello, afirmaron que han intentado amortiguar el aumento para evitar un golpe mayor al consumidor; actualmente, comentaron que un kilo de bistec oscila entre 240 y 280 pesos.
Los tablajeros también alertaron sobre la “psicosis” generada en torno al gusano barrenador y pidieron a las autoridades aclarar que el problema no llega al consumo de carne.
“Es importante que las autoridades dejen claro que el gusano no se lo pueden llevar a la mesa”, señalaron; además, denunciaron fallas en rastros municipales y controles sanitarios.
Indicaron que Hidalgo cuenta con 23 rastros para 84 municipios, cifra que consideraron insuficiente, además de 12 rastros privados enfocados principalmente en borrego.