Fotografía: Especial
El traslado de 174 internos varones del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Mixquiahuala al nuevo módulo de dormitorios del penal de Tula de Allende volvió a poner sobre la mesa la necesidad de construir un nuevo centro penitenciario en Hidalgo.
La Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo informó que el operativo se realizó durante la madrugada de este viernes, debido a las condiciones de sobrepoblación que presentaba el Cereso de Mixquiahuala, cuya capacidad es de 70 personas privadas de la libertad. A ello se sumaron filtraciones de agua y una recomendación emitida por Protección Civil.
Tras ser cuestionado sobre si esta situación obliga a formalizar el proyecto de un nuevo Cereso, el gobernador Julio Menchaca Salazar señaló que la ampliación realizada en Tula permitió generar condiciones más dignas para la población penitenciaria.
Precisó que, tras el traslado, en Mixquiahuala permanecen únicamente 17 mujeres privadas de la libertad.
El mandatario reconoció que ya existe un proyecto para un nuevo centro penitenciario, aunque explicó que todavía se analiza cuál sería la ubicación más conveniente.
Advirtió que construirlo en un sitio alejado también representaría dificultades para las familias de los internos, debido a los gastos y traslados que implicaría acudir a las visitas o dar seguimiento a los procesos judiciales.
“Si lo concentramos en algún lugar lejano, causa, aparte de lo que implica un juicio, más gastos a la familia”, señaló.
KNM