Fotografía: Especial

 

La primaria Aquiles Serdán en Tulancingo deberá ser demolida por completo y reconstruida, un proceso que, de acuerdo con el titular de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), Natividad Castrejón, podría extenderse durante todo el ciclo escolar 2026-2027.

El secretario explicó que antes de iniciar los trabajos, la autoridad educativa buscará alternativas para garantizar que los estudiantes continúen con sus actividades académicas, con prioridad en mantener las clases de manera presencial.

“La Aquiles Serdán se tiene que demoler por completo. Van a iniciar clases normales pero tenemos rápidamente un mes para buscar qué vamos a hacer con ellos. Si encontramos lugares adecuados para darles las clases de manera presencial, que sería lo ideal, o si algunos grupos se tienen que ir a clases en línea o en un híbrido”, declaró Castrejón.

El funcionario señaló que la magnitud de la intervención hace necesario retirar completamente la infraestructura existente para posteriormente levantar nuevamente el plantel: “Hay que demoler y hay que reconstruirla, y eso nos va a llevar todo el ciclo escolar”, afirmó.

El titular de la SEPH también planteó que durante septiembre se analicen las opciones para trasladar a los alumnos y que los trabajos puedan comenzar en octubre: “Que regresen ahí, en septiembre busquemos las alternativas y en octubre empiecen a derrumbar y a construir”, indicó.

La postura del titular de la SEPH contrasta con la información que recibieron este lunes madres y padres de familia de los turnos matutino y vespertino durante una reunión celebrada en el plantel.

En ese encuentro se les comunicó que se contemplaba la rehabilitación de cinco aulas y dos direcciones, por lo que se había determinado que las actividades escolares se desarrollaran de manera virtual mientras se efectuaban las obras.

La explicación provocó inconformidad entre padres de familia, quienes cuestionaron que la respuesta inmediata fuera enviar a los estudiantes a clases en línea y solicitaron que se buscara un espacio alternativo para mantener la enseñanza presencial.

Autoridades escolares expusieron que, junto con Servicios Escolares, ya se había revisado la posibilidad de utilizar una primaria cercana, pero no se localizó un inmueble que contara con la capacidad suficiente para recibir al alumnado completo.

“No hay espacio donde haya 14 aulas disponibles, ya se hizo una investigación con Servicios Escolares para buscar una escuela cercana, pero no la hay”, se expuso durante la reunión.

Los padres rechazaron como alternativa que sus hijos sean distribuidos entre diferentes escuelas y pidieron que, si resulta indispensable abandonar temporalmente la Aquiles Serdán, se habilite un solo espacio para recibir a todos los estudiantes.

La situación también generó preocupación por los gastos que implicaría un eventual cambio de plantel. Familiares señalaron que ya adquirieron prendas del uniforme escolar, como pants y suéter, por lo que trasladar a los menores a otra institución significaría realizar nuevamente ese gasto.

Además, cuestionaron que las condiciones del inmueble fueran atendidas hasta ahora, pues aseguraron que algunas situaciones que consideraban de riesgo habían sido advertidas desde meses atrás.

Ante la posibilidad de que la demolición obligue a suspender temporalmente el uso del plantel, familias pidieron que la búsqueda de una solución corresponda a las autoridades y no a cada padre de manera individual.

Aunque se les indicó que Servicios Escolares podría ayudar a localizar espacios disponibles en otras primarias, los padres insistieron en que no desean que los estudiantes sean separados en distintos planteles.

También solicitaron que el comité de madres y padres de familia participe en las decisiones y que cualquier determinación relacionada con la demolición, reubicación o modalidad de clases sea comunicada de manera oficial y con suficiente anticipación