Fotografía: Especial
Bajo una labor marcada por las violencias contra quienes informan, los obstáculos económicos y los discursos que buscan limitar derechos, el 1° Encuentro Internacional de Medios Feministas abrió un espacio para reflexionar sobre la importancia de construir medios independientes, críticos y con perspectiva de género.
Durante el primer día las periodistas, representantes de organizaciones y especialistas coincidieron en la necesidad de ocupar espacios, denunciar las violencias y defender la libertad de opinión y expresión, además de fortalecer las redes de colaboración entre medios feministas.
En el encuentro participaron Claudia Simone, directora de Cooperación Internacional de la Fundación Heinrich Böll; Viridiana García Martignon, oficial nacional de Comunicación e Información de la UNESCO; Leopoldo Maldonado, en un espacio dedicado a la libertad de opinión y expresión; Alfonsina Ávila, coordinadora de la Red de Periodistas, y Cirenia Celestino Ortega, directora de CIMAC. La periodista de investigación Myriam Gómez estuvo a cargo de la conducción.
Uno de los espacios centrales fue el diálogo magistral “La urgencia de un periodismo feminista”, en el que participaron Lucía Lagunes Huerta, de México; María Fernández, de Pikara Magazine, España, y Sandra Chaher, de Comunicar Igualdad, Argentina, estas dos últimas a distancia.
En este diálogo se abordó el crecimiento de los movimientos antiderechos y los desafíos que implica ejercer un periodismo con perspectiva de género en sociedades donde persisten estructuras patriarcales.
Las participantes compartieron reflexiones sobre las violencias, los silencios, las dificultades para abrir espacios y los intentos por cerrar puertas a las voces que cuestionan las desigualdades.
También se destacó que el periodismo feminista no sólo documenta las problemáticas que enfrentan las mujeres, sino que contribuye a visibilizarlas, cuestionarlas y generar nuevas formas de narrar la realidad.
Otro de los espacios fue la mesa “100 años del periodismo feminista”, con la participación de Elvira Hernández Carballido, de México; Solange De La Cruz Matos, de República Dominicana; Lisandra Fariñas, de Cuba, y Alicia Oliver, de España.
Durante esta conversación se planteó un dato significativo: ninguno de los cuatro países representados ha cumplido todavía un siglo desde que las mujeres conquistaron el derecho al voto; sin embargo, la labor periodística feminista lleva alrededor de cien años señalando desigualdades, denunciando problemáticas y documentando las luchas por los derechos de las mujeres.
A través de un recorrido por las experiencias de cada país, las participantes recuperaron historias de resistencia y las dificultades que persisten frente a los discursos antiderechos.
También destacaron la resistencia y la necedad como elementos que han acompañado la conquista de derechos, sin dejar de advertir que las condiciones de las mujeres en contextos como el cubano deben analizarse sin romantizar las dificultades y las cargas que enfrentan.
Las presentaciones dejan una preocupación compartida: hacer periodismo feminista implica enfrentar violencias, conseguir recursos, defender espacios y sostener proyectos independientes.
Pero también implica sororidad, conectividad, apoyo y visibilidad para que siga creciendo la perspectiva de género: una aceptación por lo que implica, riesgo y cambio.
Bajo este precepto, es menester fortalecer un periodismo independiente, fuerte, valiente y feminista, capaz de construir comunidad, preservar la memoria, cuestionar las desigualdades y defender la dignidad de quienes históricamente han tenido menos espacios para contar sus propias historias.
KNM