Fotografía: Especial

 

La aplicación del protocolo de feminicidio en todas las muertes violentas de mujeres y el trabajo coordinado entre personal ministerial, pericial y policial de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), permitió que lo que aparentaba ser un suicidio, se investigue como feminicidio.

Los hechos ocurrieron en Progreso de Obregón el pasado 10 de julio, cuando el Ministerio Público tomó conocimiento del hallazgo del cuerpo sin vida de una persona de sexo femenino, quien perdió la vida por razones que en ese momento se le atribuyeron al suicidio.

Derivado de la investigación mediante la aplicación del protocolo de feminicidio, en apego a los criterios establecidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la sentencia Mariana Lima, aunado a los dictámenes del personal médico forense, se determinó la causa real de la muerte de la víctima, estableciendo que perdió la vida por estrangulamiento.

El Ministerio Público, con base en los datos de prueba que recabó de la investigación, solicitó ante un juez de control la orden de aprehensión contra el probable identificado con las iniciales E.D.O., misma que fue otorgada y posteriormente ejecutada por agentes de la División de Investigación adscritos a la Fiscalía de Delitos de Género y Trata de Personas.

El probable fue puesto a disposición de la autoridad judicial y en audiencia inicial esta representación social solicitó su vinculación a proceso y fue concedida por feminicidio.

El probable permanece con la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa. Se otorgó a las partes un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.