Fotografía: Cris Huerta
La mañana de este lunes, cerca de 150 pepenadores realizaron un paro de labores a las afueras del relleno sanitario de El Huixmí, en Pachuca, luego de que la empresa Marsacot, encargada de operar una de las nuevas celdas del sitio, les negara el acceso a los residuos sólidos, impidiéndoles continuar con su trabajo de reciclaje.
El paro inició alrededor de las 6:30 de la mañana, cuando los trabajadores se congregaron para denunciar que la empresa implementó nuevas políticas de operación sin previo acuerdo con quienes históricamente han laborado en el lugar.
De acuerdo con su testimonio, esta decisión afecta a cerca de 300 personas que dependen directamente de la pepena como su única fuente de ingresos.
Los recicladores, en su mayoría habitantes de comunidades cercanas, señalaron que desde hace más de 15 días no se les permite realizar sus actividades.
Aseguraron que su labor ha sido fundamental en la separación y aprovechamiento de los residuos, contribuyendo al manejo sustentable del basurero y a la reducción de desechos.
Tras aproximadamente cuatro horas de paro, representantes de los pepenadores y de la empresa Marsacot sostuvieron una mesa de diálogo para atender el conflicto.
Después de las negociaciones, los manifestantes acordaron liberar el acceso al relleno sanitario y reanudar sus actividades.
Como resultado del acuerdo, se determinó que todos los pepenadores que ya laboraban en el sitio serán credencializados y se les permitirá el acceso a la celda operada por Marsacot, con el compromiso de mantener una coordinación constante entre ambas partes para evitar nuevos conflictos.
Los trabajadores destacaron que continuarán atentos al cumplimiento de los acuerdos y pidieron que se garantice su derecho al trabajo, reconociendo la importancia de su labor dentro del manejo integral de residuos en el municipio.
KNM