Fotografía: ADN

 

La representación del Viacrucis en el Barrio de Las Lajas, en Pachuca, cumple 47 años de realizarse de manera ininterrumpida, con la participación de más de un centenar de vecinos y una inversión cercana a 60 mil pesos para su organización.

De acuerdo con Hugo Lozano Vázquez, coordinador de las escenas, la preparación del evento requiere varios meses de trabajo y la participación de entre 120 y 130 personas.

Aunque lleva alrededor de cuatro años al frente de la organización, suma más de 26 años participando en la representación e incluso ha interpretado a Cristo en cuatro ocasiones.

Los recursos para la realización del Viacrucis se obtienen mediante aportaciones de vecinos, apoyo de iniciativa privada y actividades organizadas por el comité.

Aunque la mayoría de los participantes son habitantes del barrio, también se suman personas de colonias cercanas como El Arbolito, Ávila Camacho y 20 de Noviembre.

El recorrido del Viacrucis abarca aproximadamente 5 kilómetros y tiene una duración estimada de cuatro horas y media.

El año pasado la representación reunió a cerca de 11 mil asistentes, cifra que esperan superar en esta edición.

Cristo de Las Lajas

Para este año, el papel de Jesús será interpretado por Luis Ángel Domínguez Santander, quien por segundo año consecutivo asumirá el personaje central.

El joven se prepara con entrenamiento físico, carrera matutina, levantamiento de pesas y cambios en su alimentación para resistir el trayecto cargando una cruz de más de 140 kilogramos.

Domínguez señaló que, además del esfuerzo físico, uno de los retos más fuertes es enfrentar la reacción del público: “La mirada de las personas pesa mucho porque se enfocan en el papel que represento”, comentó.

Pese a los desafíos, el participante afirma que la experiencia tiene un profundo significado personal y espiritual: “Es algo muy bonito que siempre voy a llevar conmigo”, expresó.

Mientras trabaja como empleado en una farmacia durante el resto del año, en Semana Santa volverá a encarnar a Jesús en una de las tradiciones religiosas más arraigadas del barrio.

 

KNM