Fotografía: Especial

 

Después de pasar tres años en prisión, María Cruz Campos Álvarez lleva otros tres años bajo monitoreo electrónico mientras enfrenta un proceso penal relacionado con el presunto desvío de recursos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

Ahora, su principal preocupación es una deuda que, según su propio relato, alcanza cerca de 160 mil pesos por el uso del brazalete electrónico, cuyo costo mensual se duplicó durante el tiempo que lleva cumpliendo esta medida cautelar.

Campos Álvarez explicó que inicialmente pagaba 7 mil 100 pesos mensuales por el dispositivo. Sin embargo, tras una recontratación, el monto aumentó a 13 mil 200 pesos al mes.

Desde hace casi un año, aseguró, no ha podido cubrir los pagos, por lo que la deuda se ha acumulado hasta alcanzar aproximadamente 160 mil pesos.

La mujer permanece bajo resguardo domiciliario con monitoreo electrónico y afirma que esta condición le impide salir a trabajar para obtener ingresos.

Su temor es que el incumplimiento del pago pueda provocar la modificación de su medida cautelar y, con ello, tener que regresar a prisión.

El proceso penal está relacionado con operaciones de Contabilidad del Siglo XXI, empresa en la que Campos Álvarez es señalada como supuesta propietaria y presidenta y que tuvo operaciones con la UAEH.

Campos Álvarez sostiene que llegó a esta situación después de otorgar su firma y confiar en otras personas, quienes, según su versión, habrían utilizado su nombre para realizar operaciones cuyos alcances desconocía.

Durante su testimonio señaló al contador Francisco Zamudio, a quien acusó de haber utilizado su firma y de beneficiarse de negocios relacionados con la institución.

También afirmó que las personas que, de acuerdo con su versión, se beneficiaron del uso de su nombre no la han apoyado económicamente.

Estos señalamientos corresponden exclusivamente a su versión de los hechos y no constituyen una determinación judicial sobre la responsabilidad de las personas mencionadas.

Ante la imposibilidad de salir a trabajar, Campos Álvarez aseguró que actualmente sobrevive mediante la elaboración de manualidades, figuras y recuerdos por encargo, además del apoyo que recibe de sus hijas, familiares y vecinos.

Su petición ahora es obtener ayuda económica para reducir la deuda acumulada por el dispositivo y conservar la medida cautelar que le permite permanecer en casa junto a su familia.

“Ya no quiero regresar a la cárcel”, expresó al solicitar apoyo a la población.

El caso continúa en proceso, por lo que la responsabilidad de las personas involucradas deberá determinarse mediante las resoluciones judiciales correspondientes.

 

Con información de Plétora Lex

KNM