Fotografía: Karen Aicitel

 

La Secundaria Lezama y la plaza comercial San Francisco quedaron descartadas como posibles sedes temporales para los alumnos de la primaria Aquiles Serdán y de la escuela vespertina Rafael Ramírez Castañeda, que operan en el mismo plantel, mientras se realizan los trabajos de demolición y construcción de una nueva escuela.

La presidenta municipal de Tulancingo, Lorena García Cázares, explicó que ambos espacios presentan limitaciones para recibir a la comunidad escolar, por lo que la telesecundaria de Huapalcalco fue planteada como una alternativa para que los estudiantes continúen con sus clases presenciales.

Sobre la Lezama, indicó que el inmueble está ocupado y en él funcionan talleres, además de una secundaria, por lo que consideró que combinar esas actividades con las de los alumnos de primaria no sería conveniente.

En cuanto a la plaza San Francisco, señaló que únicamente se cuenta con un local, cuya capacidad sería insuficiente para recibir a todos los estudiantes que necesitan un espacio durante el periodo de reconstrucción.

García Cázares detalló que la propuesta de utilizar la telesecundaria de Huapalcalco surgió a partir de una conversación directa con la directora de la primaria Aquiles Serdán, le manifestó su preferencia por contar con un inmueble destinado a actividades educativas.

La alcaldesa indicó que comunicó esta sugerencia al secretario de Educación Pública de Hidalgo, Natividad Castrejón Valdez, para que fuera revisada y evaluada por las autoridades correspondientes.

Explicó que la telesecundaria cuenta con salones, baños y una infraestructura que originalmente fue diseñada para funcionar como escuela.

No obstante, hasta el momento no se ha informado oficialmente si este inmueble será la sede definitiva para los alumnos, pues la decisión corresponde a las autoridades educativas y aún está pendiente una respuesta sobre la alternativa planteada.

Padres rechazaron las clases virtuales

El pasado 31 de agosto, al inicio del ciclo escolar 2026-2027, padres de familia de los estudiantes de la Aquiles Serdán y de la Rafael Ramírez Castañeda sostuvieron una charla en las instalaciones del plantel para expresar a las autoridades su desacuerdo con la posibilidad de que sus hijos tomaran clases en línea mientras se resolvía la situación de la escuela.

Durante ese encuentro, manifestaron que no permitirían que los menores continuaran su formación a distancia, además de rechazar la posibilidad de realizar gastos adicionales para comprar uniformes de otro plantel al que pudieran ser enviados temporalmente.

La inconformidad se centró en la necesidad de contar con un espacio físico donde los estudiantes pudieran continuar sus actividades escolares sin que el cambio de sede representara gastos adicionales para las familias o una modificación en su pertenencia a las instituciones educativas.

Ante esta situación, las autoridades estatales señalaron previamente que buscarían una alternativa en coordinación con el municipio de Tulancingo y Servicios Regionales de la SEPH, con el propósito de encontrar un espacio que cumpliera con las necesidades de la comunidad escolar.

El secretario Natividad Castrejón había señalado que se esperaba definir una sede durante las primeras semanas del ciclo escolar, con la previsión de dar a conocer el espacio en un plazo aproximado de mes y medio.

Sin embargo, hasta ahora no existe un posicionamiento oficial de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) que confirme dónde serán reubicados los estudiantes.

Entre las condiciones planteadas para encontrar una sede temporal, las autoridades habían referido la necesidad de contar con un inmueble que permitiera instalar aproximadamente 14 aulas, con capacidad para atender a los grupos de ambas escuelas y mantener las actividades educativas durante el tiempo que duren las obras.

De acuerdo con las estimaciones dadas a conocer por Castrejón, la demolición y construcción de la nueva escuela podría extenderse entre ocho y nueve meses, por lo que será necesario disponer de un espacio alterno durante ese periodo.

El funcionario también descartó que los estudiantes tengan que cambiar de uniforme o dejar de pertenecer a sus respectivas instituciones educativas, pues la intención es que continúen con sus maestros y bajo la organización escolar que mantienen actualmente, aunque las clases se desarrollen en otro inmueble.

Sobre la intervención prevista en la Aquiles Serdán, Castrejón Valdez explicó que, con base en la propuesta técnica del Instituto Hidalguense de la Infraestructura Física Educativa (INHIFE), las condiciones actuales del inmueble ya no son adecuadas para que continúe funcionando como escuela.

Por ello, el proyecto contempla demoler la estructura existente y construir un nuevo plantel, lo que obligará a trasladar temporalmente a los estudiantes.

Con información de Karen Aicitel

 

KNM