Fotografía: Especial
La XLV Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya reunió del 3 al 5 de abril a más de mil 300 cocineras y cocineros tradicionales, consolidándose como uno de los encuentros más emblemáticos del patrimonio de Hidalgo.
Durante la inauguración se subrayó la relevancia de esta celebración como un espacio que honra la cocina tradicional y fortalece la identidad comunitaria, a través de recetas, ingredientes y técnicas transmitidas de generación en generación.
En la apertura estuvieron presentes; la secretaria de Cultura de Hidalgo, Neyda Naranjo; la secretaria de Turismo, Liz Quintanar; la presidenta municipal de Santiago de Anaya, Danay Ángeles; y la titular del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías, Sonya Santos Garza.
Además de la senadora Simey Olveral; así como Isabel Domínguez, coordinadora de Programación del Palacio de Cultura, en representación de la secretaria de cultura de Tlaxcala, Karen Álvarez Villeda.
Las y los participantes presentaron una amplia variedad de platillos elaborados con ingredientes de la región, bajo el lema “Todo lo que florece, se arrastra, camina, corre o vuela… ¡va pa’ la cazuela!”, posicionando a este encuentro como un referente de la gastronomía tradicional en México.
En esta edición, por primera vez se contó con la participación de un estado invitado, Tlaxcala, que se sumó con cocinas tradicionales y presentaciones artísticas, lo cual enriqueció la experiencia y fortaleció el intercambio entre comunidades.
Como parte del programa, se realizó el concurso en la categoría Platillo Tradicional, donde el primer lugar fue para Ángela Hernández Hernández, de Julián Villagrán, Ixmiquilpan, por el platillo guajolote tierno horneado.
El segundo lugar lo obtuvo Eusebio Pérez Mejía, de El Mezquital, Santiago de Anaya, con mole de olla con tortas rellenas de escamoles; mientras que el tercer lugar fue para Florencio Dajui Cruz, de Panales, Ixmiquilpan, con “El sabor del Valle del Mezquital: nopales con insectos y flores”.
Asimismo, la programación contempló presentaciones artísticas, actividades comunitarias y el tradicional recorrido de cocineras, fortaleciendo el vínculo entre tradición, identidad y convivencia.
FMS