Fotografía: Erick Perales

 

Un altercado se registró este 15 de junio al interior de la Presidencia Municipal de Mineral de la Reforma, luego de que un ciudadano identificado como Raúl “N”, vecino de la colonia 11 de Julio, ingresó a las instalaciones donde se desarrollaba la Cuadragésima Tercera Sesión Ordinaria de Cabildo para exigir que le fuera devuelta la organización de la feria de dicha localidad.

De acuerdo con información de la alcaldía, el hombre acudió acompañado de familiares y protagonizó una confrontación con Teresa “N”, actual responsable de las festividades, quien previamente había presentado denuncias por amenazas de muerte en su contra.

La situación derivó en un intercambio de acusaciones que obligó al secretario general municipal, Pablo Jaramillo, a intervenir para solicitar orden en el recinto, petición que posteriormente fue respaldada por el presidente municipal, quien pidió a los involucrados retirarse del lugar.

Según la administración municipal, Raúl “N” cuenta con carpetas de investigación y una orden de restricción vigente, por lo que elementos de seguridad intervinieron tras la conclusión de la sesión.

La alcaldía señaló además que en ocasiones anteriores se habían realizado mesas de diálogo entre las partes involucradas, sin lograr acuerdos debido a la persistencia del conflicto.

Por otra parte, la regidora panista Marlene Puertas sostuvo que el ciudadano únicamente buscaba expresar inconformidades relacionadas con la organización de la feria y que el cabildo mostró disposición para escucharlo.

Afirmó que, tras concluir la sesión, permaneció atendiendo al ciudadano mientras otras personas vinculadas con el evento protagonizaban discusiones y faltas de respeto.

La asambleísta del PAN aseguró que, posteriormente, elementos de la policía municipal intentaron retirar al ciudadano pese a que no alteraba el orden y denunció que, una vez fuera del recinto, fue esposado y presuntamente agredido físicamente, por lo que calificó la actuación policial como un uso desmedido de la fuerza pública.

En respuesta a los hechos, el Comité Directivo Estatal del PAN en Hidalgo fijó una postura institucional. Su presidenta, Marcela Isidro, hizo un llamado a privilegiar el diálogo, la institucionalidad y la atención inmediata a las demandas ciudadanas, además de expresar su respaldo a la regidora Marlene Puertas.

La presidencia municipal reiteró que su actuación estuvo encaminada a garantizar la seguridad de las personas involucradas, particularmente de las mujeres que han denunciado amenazas, y llamó a los actores políticos y sociales a evitar la polarización del municipio, privilegiando el respeto, la legalidad y los mecanismos de diálogo para la resolución de conflictos.

 

KNM