Fotografía: Especial
De acuerdo con el diario estadounidense The New York Times, al menos una decena de funcionarios ligados a la Cuarta Transformación estarían proporcionando información a agencias de ese país, entre ellas la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Entre los señalados se encuentran legisladores, gobernadores y otros políticos electos de Morena que, según el reportaje, buscarían proteger su situación jurídica y anticiparse a investigaciones en su contra.
La publicación añade que entre los aspirantes a colaborar con las autoridades estadounidenses figuran aliados cercanos del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El acercamiento, sostiene, habría ocurrido después de que Estados Unidos solicitó la detención con fines de extradición de diez funcionarios, activos y retirados, de Sinaloa, presuntamente relacionados con el Cártel de Sinaloa.
Entre los mencionados se encuentran el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza, además de otros exfuncionarios; dos de los señalados ya se encuentran bajo custodia de autoridades estadounidenses.
Con base en cuatro fuentes consultadas, el diario afirma que estos funcionarios se sumarían a una red de informantes mexicanos de alto nivel que han proporcionado información sobre la estructura interna de los cárteles y sus presuntos nexos con actores políticos.
Entre quienes ya colaboran con Estados Unidos menciona a dos hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, quienes se declararon culpables de delitos relacionados con el narcotráfico, además de operadores, pilotos y asesores del grupo criminal.
El reportaje también señala que los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, son investigados en Estados Unidos por presuntos actos de corrupción, versión que ambos mandatarios han rechazado.
Asimismo, refiere el caso de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, quien reconoció haber realizado gestiones para recuperar su visa estadounidense mediante un exfiscal de ese país, aunque negó haber alcanzado acuerdos con autoridades norteamericanas.
Por su parte la dirigencia nacional de Morena rechazó la información publicada por The New York Times; la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, calificó la publicación como parte de una campaña para desacreditar al movimiento y sostuvo que cualquier investigación debe realizarse conforme a la ley.
Afirmó que la narrativa comenzó durante el gobierno del expresidente López Obrador, cuando se le acusó de ser un «narcopresidente», y posteriormente se extendió a la ahora presidenta Claudia Sheinbaum.