Fotografía: Octavio Jaimes

 

A poco más de dos años del asesinato de tres mujeres en Santiago Tulantepec, el juicio por el probable triple feminicidio se encuentra en su etapa final, luego de que este 10 de septiembre concluyera la presentación de pruebas y testimonios de las partes involucradas.

Durante la audiencia celebrada en los Juzgados de Control de Tulancingo, la defensa de los imputados desistió de presentar a sus tres últimos testigos, todos ellos agentes periciales, al considerar que su comparecencia ya no era necesaria para sostener su teoría del caso.

Con ello, y después de que la representación legal de las víctimas confirmara que tampoco existen más elementos probatorios por desahogar, el tribunal dio por terminada esta fase del proceso judicial.

La próxima audiencia fue programada para el 24 de septiembre a las 08:15 horas; en esa sesión se prevé que al menos uno de los tres acusados rinda declaración y que las partes involucradas presenten sus respectivos alegatos de clausura, con lo que el juicio quedaría listo para la resolución correspondiente.

Se explicó que ese día no necesariamente se emitirá el fallo; sin embargo, existe la posibilidad de que el tribunal programe dentro de septiembre la audiencia en la que se determine la responsabilidad penal de los imputados y, en caso de acreditarse su participación, se dicte una sentencia condenatoria.

Como parte de las medidas para garantizar la participación de las víctimas indirectas, la juzgadora pidió que en la siguiente audiencia se encuentren presentes, incluso mediante conexión a distancia, la madre de una de las mujeres asesinadas y la pareja sentimental de una de ellas; esta última persona también funge como representante legal de un menor considerado testigo protegido.

El proceso judicial comenzó formalmente con la etapa de debate en septiembre de 2025 y corresponde a los hechos ocurridos el 30 de julio de 2024 en la localidad de San Isidro, municipio de Santiago Tulantepec.

En caso de que los acusados sean encontrados responsables del delito de feminicidio, la legislación penal de Hidalgo contempla una pena de 25 a 50 años de prisión, además de una multa y la reparación del daño correspondiente.