Fotografía: Especial
25 años después de iniciar las gestiones, ejidatarios de Mimila, en Tulancingo, decidieron frenar este viernes 25 de septiembre los trabajos de ampliación del libramiento Pitula-San Alejo, a la altura del kilómetro 90, ante la falta de una indemnización por los terrenos utilizados para el desarrollo de la obra.
Fernando García Cuevas, comisariado ejidal de Mimila, explicó que los propietarios recibieron únicamente un pago por ocupación temporal de las tierras, mientras se les aseguró que posteriormente se concretaría el decreto de expropiación.
Sin embargo, afirmó que hasta ahora el trámite no se ha resuelto y los ejidatarios permanecen sin certeza jurídica sobre sus terrenos.
“Dejamos que trabajaran porque nos dijeron que el decreto de expropiación estaba en camino, al ver que no es así decidimos detener los trabajos a ver si alguien se digna a hablar con nosotros”, señaló García Cuevas.
El conflicto alcanza alrededor de tres kilómetros de terrenos y a unos 16 ejidatarios, de acuerdo con el comisariado, quien señaló que hasta este viernes ningún representante del Gobierno Federal se había acercado para atender el reclamo.
Este domingo realizarán una reunión ejidal para definir las siguientes acciones y no descartó el cierre del libramiento: “De ser necesario cerraríamos el libramiento”.
La modernización de la carretera Tulancingo-Nuevo Necaxa contempla 58 kilómetros, divididos en dos etapas, con una inversión superior a los 9 mil 500 millones de pesos.
La primera etapa registra un avance de 17 por ciento, de acuerdo a lo informado en el segundo informe de la Presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 13 de septiembre.
KNM