Fotografía: Seminario de Tulancingo

 

Dentro de los temas expuestos durante la XIX Asamblea Diocesana de Pastoral, el arzobispo de la Arquidiócesis de Tulancingo, Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, reconoció la falta de sacerdotes como una de las situaciones que actualmente deben atenderse en la circunscripción católica.

Explicó que existen comunidades donde un mismo sacerdote debe atender dos pueblos, mientras que enfermedades o la edad avanzada de algunos ministros también generan dificultades para cubrir las necesidades pastorales.

Señaló que recientemente fue necesario realizar una reunión extraordinaria con integrantes de una zona pastoral para revisar precisamente la atención de algunas comunidades ante la falta de sacerdotes.

“Porque no hay sacerdotes”, manifestó al explicar la situación.

Ante este escenario, pidió mantener la oración por nuevas vocaciones sacerdotales y mencionó que la Arquidiócesis también analiza el impulso al diaconado permanente como una alternativa para fortalecer el servicio dentro de las comunidades.

Domínguez Couttolenc aclaró que los diáconos permanentes no sustituyen a los sacerdotes, debido a que no reciben el sacramento del sacerdocio, sino que ejercen un ministerio de servicio.

Dijo que existe interés de algunas personas por incorporarse a este ministerio, aunque puntualizó que se requiere un proceso de formación y una vinculación con una comunidad determinada.

Otro de los planteamientos realizados durante la asamblea fue la necesidad de que la actividad pastoral no permanezca únicamente dentro de los templos.

El arzobispo pidió trabajar en la sectorización de las parroquias para organizar visitas a las familias y acercarse a quienes no tienen contacto frecuente con la Iglesia.

Consideró que la evangelización debe llevarse a los lugares donde actualmente no existe una presencia constante de la comunidad católica.

“Tenemos que ir afuera a predicar a Cristo, a donde no está presente el Señor; ahí es donde tenemos que ir más”, señaló.

Como parte de esta labor, llamó a sacerdotes, catequistas y laicos a mantener la perseverancia, al considerar que el trabajo pastoral no puede depender solamente de actividades aisladas o de momentos de entusiasmo.

También pidió a los fieles orar por los sacerdotes y por nuevas vocaciones, al señalar que quienes ejercen el ministerio enfrentan sus propias dificultades y requieren el acompañamiento de las comunidades.

La XIX Asamblea Diocesana de Pastoral reunió durante cuatro días a representantes de las diferentes pastorales de la Arquidiócesis de Tulancingo, quienes participaron en los trabajos de reflexión y revisión de las acciones que deberán continuar en materia de evangelización y acompañamiento comunitario.

El encuentro, realizado en el Seminario San José en Tulancingo, tuvo como propósito fortalecer la participación conjunta de sacerdotes, religiosos y laicos en la definición del camino pastoral de la Arquidiócesis y revisar los desafíos que enfrenta la Iglesia en las comunidades del territorio diocesano.

 

KNM