Fotografía: Especial
Tras la vaguada monzónica que provocó severas afectaciones el año pasado en Hidalgo, la administración estatal mantiene capacidad operativa para responder ante nuevas contingencias, con personal, maquinaria y coordinación institucional.
Alejandro Sánchez García, secretario de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible (Sipdus), informó que la dependencia y sus organismos públicos descentralizados cuentan con 161 máquinas pesadas, 99 vehículos y una fuerza operativa de 433 personas, disponibles para atender emergencias, abrir caminos y restablecer la circulación.
Precisó que 96 unidades de maquinaria y vehículos de apoyo táctico pertenecen a la Dirección General de Conservación de Carreteras Estatales.
Los equipos incluyen excavadoras, retroexcavadoras, motoconformadoras, cargadores frontales, tractocamiones y camiones de volteo, distribuidos en residencias regionales.
A esta capacidad se suma la coordinación con 28 empresas constructoras que trabajan en municipios afectados por la vaguada, para disponer de más recursos en la liberación de caminos y atención de daños; en materia urbana, la Unidad de Mejoramiento de Vialidades Urbanas mantiene cuadrillas en Pachuca y Tulancingo.
La Comisión Estatal del Agua y Alcantarillado dispone de 66 unidades para emergencias hidráulicas, mientras Caasim mantiene 94 elementos disponibles las 24 horas, 30 pipas y cinco camiones hidroneumáticos.
La experiencia de octubre de 2025 reforzó esta preparación, ya que la vaguada dejó 675 derrumbes, 158 deslaves, 359 caminos bloqueados, 236 comunidades incomunicadas y 50 puentes afectados en 28 municipios prioritarios; también dañó 190 sistemas de agua potable y drenaje, 99 escuelas y dos centros de salud.
Ante aquella emergencia se desplegaron 451 equipos de maquinaria para retirar 600 mil metros cúbicos de escombro y se impulsaron 375 obras de recuperación.
Actualmente, 2 mil 93 trabajadores participan en la reconstrucción de las regiones afectadas, mientras 592 unidades de maquinaria pesada permanecen disponibles.
Sánchez García destacó que, por instrucción del gobernador Julio Menchaca, se mantiene un dispositivo preventivo con motobombas en puntos críticos, además de guardias y supervisión en zonas susceptibles a encharcamientos e inundaciones. La estrategia busca proteger a la población.
La estrategia se sostiene con coordinación entre dependencias y municipios para movilizar equipos con rapidez, mantener caminos abiertos y reducir riesgos viales.