Fotografía: Karen Aicitel
El guajolote, uno de los antojitos tradicionales de Tulancingo, también se viste de Día de Muertos. El llamado guajolomuerto conserva la esencia de este platillo regional.
La propuesta surgió en Antojitos Las Glorias, donde Joselin Osorio López, propietaria del negocio, encontró una manera de unir dos elementos de la temporada: la gastronomía que distingue a Tulancingo y una de las figuras más reconocidas de las celebraciones del 1 y 2 de noviembre.
La idea nació el año pasado, cuando Joselin pensó en trasladar la forma de la gordita de chicharrón que ya vendía a otro de los alimentos de su menú. Así surgió el guajolomuerto, una preparación que utiliza una hojaldra hecha especialmente para el establecimiento y que no lleva el sabor dulce del pan tradicional.
La apariencia puede confundir a quienes lo ven por primera vez, pero al abrirlo aparecen las enchiladas y el relleno elegido por cada comensal. Hay opciones con huevo, salchicha, pollo, pastor y arrachera, además de combinaciones especiales. El negocio cuenta con alrededor de 25 alternativas para preparar los guajolotes.
Joselin cuenta que después de la aceptación que tuvo la propuesta en su primera temporada, este año algunos clientes regresaron para buscarla nuevamente.
El guajolomuerto no llega solo a la mesa. En Las Glorias también preparan una gordita de chicharrón con forma de pan de muerto, una receta que lleva aproximadamente cinco años en el menú.
Aunque cambia su apariencia, mantiene su preparación salada y se sirve con salsa, lechuga, queso, aguacate y crema. Su precio es de 42 pesos.
A estos alimentos se suma el atole de cempasúchil, una bebida que también se incorpora únicamente durante esta época y que se ofrece los fines de semana. Así, la flor asociada con las ofrendas y los altares de muertos también encuentra un lugar entre los sabores de la temporada.
Ideas que nacen con cada festividad
Detrás de estas preparaciones está Joselin Osorio López, quien explica que las nuevas propuestas surgen conforme se acercan las celebraciones, sin que exista necesariamente un plan previo para cada una.
En septiembre, por ejemplo, elaboraron alimentos inspirados en sombreros; en otras ocasiones han creado platillos relacionados con personajes y hasta la cultura pop, como Barbie. La intención es cambiar temporalmente la presentación de los antojitos y ofrecer alternativas que despierten la curiosidad de los clientes.
Para el guajolomuerto, uno de los retos fue conseguir una hojaldra con el tamaño y la consistencia adecuados. Después de realizar pruebas con un nuevo proveedor, Joselin encontró una pieza que cumplía con las características que buscaba para preparar el platillo.
Actualmente, el negocio es atendido por Joselin, Caro, quien lleva alrededor de dos años trabajando ahí, y Jessie, quien ha permanecido cerca de 11 años en el establecimiento.
¿Dónde probarlos?
El guajolomuerto, la gordita con forma de pan de muerto y el atole de cempasúchil se encuentran en Antojitos Las Glorias, sobre avenida del Trabajo, después de la calle 16 de Septiembre, en Tulancingo.
El establecimiento abre de 18:30 a 00:00 horas, los 365 días del año, y cuenta con servicio a domicilio con costo adicional. Los platillos de temporada estarán disponibles durante estas fechas, mientras que el atole se ofrece únicamente los fines de semana.
Con información de Karen Aicitel