Fotografía: Karen Aicitel
Entre oraciones, recuerdos y una búsqueda que se prolongó por más de tres meses, trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), integrantes del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM) y familiares se reunieron este lunes en la parroquia de la Santísima Trinidad para despedir a Adolfo López Saldaña y Marco Antonio Sarmiento García.
Ambos trabajadores fueron reportados como desaparecidos el 26 de junio, mientras se encontraban en la zona de la carretera Tulancingo-Huauchinango.
Sus restos fueron localizados el pasado 2 de octubre en una zona boscosa del municipio de Huauchinango, Puebla, cerca de la autopista México-Tuxpan, con lo que concluyó la búsqueda que se mantuvo durante más de tres meses.
La misa fue encabezada por el sacerdote José Luis, quien centró parte de su mensaje en la dificultad de comprender la muerte de un ser querido, particularmente cuando ocurre de manera violenta e inesperada.
Durante la homilía, señaló que la muerte representa una ruptura con los planes, los afectos y el deseo natural de permanecer junto a la familia. Ante esa realidad, invitó a los presentes a encontrar en Jesús un referente para afrontar el sufrimiento, al recordar que él también enfrentó la muerte de manera injusta y violenta.
Por ello, llamó a los familiares y compañeros de los trabajadores a encontrar consuelo en la fe, sin desconocer el dolor que deja su ausencia.
También pidió por quienes han sido afectados por la violencia y por las personas que atraviesan un duelo, para que encuentren fortaleza y puedan retomar sus actividades con la esperanza de que sus seres queridos permanecen en la presencia de Dios.
“Vamos a pedir que a los que sufren, a los que lloran por su muerte, que Dios les dé el consuelo de la esperanza de una vida que de otra (…) ahora están en las manos y en la presencia de Dios, donde no hay maldad, donde no hay odio, donde no hay violencia, porque ahora viven con Dios eternamente”.
La desaparición de Adolfo López Saldaña, de 40 años, y Marco Antonio Sarmiento García, de 60, movilizó a sus familiares, compañeros de trabajo y habitantes de la región, quienes exigieron a las autoridades acciones para conocer su paradero.
El 27 de junio, las camionetas en las que se trasladaban fueron localizadas en la comunidad de La Mesa, en el municipio de Acaxochitlán, Hidalgo.
Las unidades estaban abandonadas y los trabajadores no fueron encontrados. Un día después, familiares y ciudadanos se manifestaron frente a las oficinas regionales de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), en las inmediaciones de la carretera Tulancingo-Santiago Tulantepec, para exigir avances en las investigaciones y que ambos fueran localizados.
La búsqueda se prolongó hasta el 2 de octubre, cuando fueron encontrados dos cuerpos en una zona boscosa de Huauchinango, cerca de la autopista México-Tuxpan. Las investigaciones relacionaron el hallazgo con la desaparición de los trabajadores.
La Fiscalía General de la República (FGR) presentó a ocho personas detenidas por su presunta relación con la desaparición de dos trabajadores, mientras las autoridades continúan con las indagatorias correspondientes.
Con información de Karen Aicitel
KNM