Fotografía: Erick Perales

 

Aunque el Valle de Tulancingo cuenta con una producción de jitomate que abastece a distintas regiones del país, el mercado hidalguense absorbe apenas entre 5 y 6 por ciento de la cosecha, por lo que los agricultores colocan casi todo el producto en centrales de abasto y cadenas comerciales de otras entidades.

Israel María Balderas, director general de Vital Agro, y Franco Javier Ortega Barraza, de Germinadora Buenavista, explicaron que esta situación responde al volumen de producción y no a la falta de interés por abastecer el mercado local.

“No es que no consuman o que no queramos vender aquí, sino que la alta producción nos obliga a buscar canales de distribución diferentes”, señalaron.

La Ciudad de México concentra alrededor de 60 por ciento de la distribución, mientras que el 40 por ciento restante llega a centros de distribución de Villahermosa, Guadalajara, Monterrey y Culiacán.

A esta red se incorporó Querétaro, donde abrieron un CEDIS el año pasado debido al crecimiento del consumo en esa ciudad. También abastecen cadenas comerciales como Walmart.

Los representantes del sector estimaron que el Valle de Tulancingo cuenta con entre 600 y 700 hectáreas de invernaderos, donde cada hectárea produce entre 350 y 400 toneladas anuales.

Además, señalaron que las exportaciones de jitomate cayeron entre 70 y 75 por ciento en los últimos dos años y medio, situación que atribuyeron a la política arancelaria.

Explicaron que el mercado extranjero exige variedades que puedan permanecer entre 25 y 30 días en anaquel sin perder calidad, por lo que realizan estudios para desarrollar jitomates con esas características.

En paralelo, escalonan los ciclos de siembra para mantener la cosecha durante todo el año, evitar que toda la producción llegue al mercado al mismo tiempo y amortiguar las variaciones de precios.

Los productores también señalaron que la reducción de la actividad agrícola en otras regiones, particularmente en Culiacán, Sinaloa, debido a las condiciones de inseguridad, les ha abierto oportunidades para ampliar su participación en el mercado nacional.

Explicaron que esta situación ha permitido que el jitomate del Valle de Tulancingo llegue a nuevos canales de distribución y aumente su presencia comercial.

“A nosotros se nos ha abierto la puerta para crecer como productores”, comentaron.

 

KNM