Fotografía: Especial 

 

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) defendió su postura en contra de los megaproyectos impulsados por el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador por los problemas al medio ambiente y el daño a la autonomía de las comunidades que implica su construcción; además, las y los zapatistas advirtieron que defenderán la tierra “hasta morir si es preciso”.

El portal Sin Embargo informó que el Subcomandante Moisés expuso en el Caracol Semillero Huellas del Caminar de la Comandanta Ramona en la comunidad de Morelia, municipio de Altamirano, Chiapas, un discurso para conmemorar el 26 aniversario de su levantamiento, en él defendió que los megaproyectos significan destruir todo un territorio, por lo que estos “van a sembrar la muerte por donde caminan”.

Con los megaproyectos “la bestia [capitalista] se zampa de un bocado pueblos enteros, montañas y valles, ríos y lagunas, hombres, mujeres y ya que acabó de destruir, la bestia se va a otro lado y hace lo mismo”, opinó.

El Subcomandante criticó que el Presidente López Obrador utilice estrategias como rituales para pedir permiso a la tierra para iniciar construcciones, como lo hizo el pasado 16 de diciembre en Palenque, Chiapas; a ello, dijo, se suman las consultas públicas sesgadas como la de hace unas semanas para aprobar el Tren Maya.

Los zapatistas denunciaron que el Gobierno y el Presidente actual se parece a los anteriores, pues promueve y amenaza a las comunidades indígenas para asegurar que los megaproyectos avancen. Para ello, dijeron, promueven la idea de que las construcciones traerán desarrollo a los pueblos.

“Antes, como ahora, el mandón hizo oído sordo y se escondió detrás de la mentira. Como el mandón de ahora, fue, y es, el desprecio el arma que acompaña a sus militares, policías, guardias nacionales, paramilitares y programas contra insurgentes. Todos los mandones que han pasado, y los que están ahora, han hecho lo mismo”, indicaron.

En ese sentido recordaron el asesinato del defensor de la tierra Samir Flores, quien se oponía en Morelos a la termoeléctrica de la Huexca.

 

 

SJA