Fotografía: Erick Perales
Con preparación física, mental y espiritual, Luis Ángel Domínguez Santander se prepara para representar a Jesús en el tradicional Viacrucis del barrio de Las Lajas, donde deberá cargar una cruz a lo largo de cinco kilómetros.
Para asumir uno de los papeles más exigentes de la representación de Semana Santa, Luis, ha intensificado su preparación en los últimos meses.
El joven se levanta por las mañanas para correr, realiza levantamiento de pesas y cuida su alimentación, todo con el objetivo de resistir el recorrido cargando una cruz de más de 140 kilogramos.
“Le pido a Dios que permita realizar esto de la mejor manera posible”, expresó; Luis asegura que la fe ha sido parte de su vida desde siempre: “Los 25 años de vida he sido creyente”.
Por segundo año consecutivo interpretará a Jesús en el Viacrucis de Las Lajas, una experiencia que describe como profundamente significativa: “Es una experiencia muy bonita, siempre la voy a llevar conmigo”, comentó.
Además del peso de la cruz y los golpes que forman parte de la representación, Domínguez señaló que uno de los aspectos más difíciles es la reacción del público: “La mirada de las personas es algo pesado, gran parte se enfocan en el papel que represento”, relató.
Para mejorar su condición física también ha cambiado sus hábitos alimenticios: “Era mucho de comer chatarra pero lo he ido dejando”, dijo al explicar que ahora procura consumir más agua y cuidar su dieta.
Recordó que anteriormente participó como apóstol y que aprender los diálogos y adaptarse al sentido de las palabras ha sido otro reto del personaje.
Durante su preparación incluso enfrentó una lesión en la rodilla, de la cual logró recuperarse con terapia física: “No hay técnica de cargar la cruz, sobre el recorrido tiene que ir buscando”, explicó.
Domínguez también destacó el apoyo de su familia: “Ellos saben que no es un papel fácil, es muy fuerte, cada que salgo a ensayar mi mamá me da la bendición”.
Fuera de los ensayos, trabaja como empleado en una farmacia, pero en Semana Santa volverá a asumir el papel central del Viacrucis que cada año reúne a decenas de participantes y espectadores en el barrio de Las Lajas.