Fotografía: Especial
Sin la participación de recursos estatales, la intervención en zonas arqueológicas de Hidalgo será ejecutada bajo un esquema federal que concentra la toma de decisiones, el financiamiento y la operación en instancias nacionales, como parte de una estrategia integral de conservación del patrimonio.
El plan, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, contempla la atención de 34 sitios arqueológicos en el país.
En el caso de Hidalgo, las acciones se desarrollarán en la Zona Arqueológica de Tula, Huapalcalco, El Pahñú y Xihuingo, donde se prevén trabajos enfocados en la preservación de estructuras, así como en la adecuación de espacios para visitantes.
La secretaria de Turismo estatal, Elizabeth Quintanar, explicó que el recurso destinado es completamente federal, por lo que el gobierno estatal mantiene únicamente un papel de acompañamiento y coordinación con las autoridades responsables de los proyectos.
Detalló que la ejecución de las obras corresponde al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), organismo encargado de definir las intervenciones técnicas, que incluyen mantenimiento de vestigios, mejora de señalética e instalación de iluminación adecuada en las zonas.
La funcionaria subrayó que estos espacios se rigen bajo estrictos criterios de conservación, lo que limita su promoción turística a gran escala.
En ese sentido, enfatizó que no es viable ni recomendable fomentar el turismo masivo en estos sitios, debido a la fragilidad de las estructuras y la necesidad de preservar su valor histórico.
Asimismo, señaló que el comportamiento del turismo es dinámico y responde a diferentes intereses según la temporada, por lo que la afluencia a estos espacios no es constante.
Explicó que hay periodos en los que los visitantes optan por destinos como balnearios o actividades culturales, lo que influye en la demanda de sitios arqueológicos.
Finalmente, reiteró que el objetivo central de estas acciones es garantizar la protección del patrimonio arqueológico, priorizando su conservación sobre la explotación turística, mediante un trabajo coordinado entre los distintos niveles de gobierno.