Fotografía: Erick Perales
Mientras muchas familias se preparan para celebrar el Día de las Madres, para Jessica Solís la fecha también representa años de esfuerzo silencioso, jornadas interminables y una vida dedicada a sacar adelante a sus hijos prácticamente sola.
Desde hace 16 años, Jessica asumió por completo la manutención y crianza de sus tres hijos. Sus gemelos tenían apenas cinco años cuando comenzó a enfrentar sola los gastos del hogar; hoy ellos tienen 21 años y su hijo menor, 18.
“Es complicado porque tener a cargo lo económico, más la carga de cuidar a otro ser humano, siempre va a ser una desigualdad. Aunque pudiera aportar todo lo económico, el trabajo de casa, de cuidar y de guiar nunca va a ser valorado”, expresó.
Originaria de Ciudad Sahagún, cuenta que aprendió a multiplicar su tiempo y sus oficios para cubrir los gastos familiares. Cocina, corta cabello y realiza ventas en línea. “Con un solo trabajo no se puede sostener una manutención”, comentó.
Recuerda los años en que debía dejar a sus hijos en guarderías mientras trabajaba y reconoce el apoyo de su madre durante la etapa escolar. “Siempre he dicho que mis hijos también son, en parte, sus hijos”, dijo.
Jessica fue madre a los 18 años. Habla de cansancio, de renunciar a tiempo personal y de crecer junto con sus hijos. Sin embargo, asegura que el esfuerzo tuvo recompensa.
“Ahora que mis hijos se graduaron de la prepa, sentí una emoción muy grande en el estómago; me sentí muy satisfecha. Refleja el trabajo que uno ha hecho”, relató.
Historias como la de Jessica reflejan la realidad de miles de mujeres que, además de sostener económicamente a sus familias, cargan con el trabajo doméstico y la crianza sin descanso ni reconocimiento.
En fechas como el Día de las Madres, detrás de los festejos también existen jornadas dobles, sacrificios cotidianos y años enteros dedicados a sacar adelante a sus hijos en medio de dificultades económicas y personales.
KNM