Fotografía: Erick Perales

 

Las calles del Centro Histórico de Pachuca comenzaron a teñirse de verde, blanco y rojo desde temprana hora. Entre vendedores ambulantes, comercios decorados y aficionados portando la camiseta nacional, el ambiente mundialista se apoderó de la capital hidalguense a unas horas del partido inaugural entre México y Sudáfrica.

La expectativa es evidente. En plazas, cafeterías y paraderos de transporte público, las conversaciones giran en torno al debut de la Selección Mexicana.

Los pronósticos abundan, pero la mayoría coincide en un mismo resultado: victoria del Tricolor. Los marcadores más repetidos durante un sondeo realizado entre aficionados fueron 3-1 y 2-0, reflejo de la confianza que existe entre los seguidores.

“México siempre empieza bien los mundiales”, comentó uno de los aficionados mientras adquiría una bandera para apoyar al equipo nacional. Otros recordaron actuaciones memorables y expresaron su esperanza de que la generación actual pueda arrancar con el pie derecho.

El fervor futbolero también se trasladó a los semáforos y principales avenidas, donde comerciantes ofrecen playeras, silbatos, banderas y diversos artículos alusivos a la justa mundialista.

Algunos vendedores aseguran que las ventas aumentaron conforme se acerca el encuentro, impulsadas por el entusiasmo de quienes planean reunirse con familiares y amigos para seguir la transmisión.

La confianza de los hidalguenses encuentra respaldo en la historia. En sus últimos diez debuts mundialistas, México solo registró dos derrotas, mientras que acumuló seis triunfos y dos empates. Uno de esos empates ocurrió precisamente frente a Sudáfrica en la inauguración del Mundial de 2010.

Más allá de estadísticas y antecedentes, la ilusión vuelve a reunir a los aficionados. En Pachuca, el Mundial ya comenzó desde las calles, donde la esperanza de ver ganar al Tricolor se mezcla con el orgullo de portar los colores nacionales y compartir la emoción que solo el futbol es capaz de generar.

 

KNM