Fotografía: Octavio Jaimes
Luego de nueve años de permanecer como un proyecto pendiente, la comunidad de La Lagunilla, en Tulancingo, cuenta con una planta comunitaria de tratamiento de aguas residuales, financiada por la Comisión de Agua y Alcantarillado del Municipio de Tulancingo (CAAMT) y administrada por los propios habitantes.
La infraestructura, que lleva cerca de cuatro meses en operación, beneficiará a alrededor de 450 familias y tiene capacidad para tratar aproximadamente dos litros de agua por segundo, equivalentes a casi 200 mil litros diarios, mediante un proceso de recirculación aeróbica que cumple con la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-2021.
El agua tratada será reutilizada principalmente para riego agrícola, aunque también se desarrollan pruebas para impulsar proyectos piscícolas, como parte de una estrategia de aprovechamiento integral del recurso hídrico. La planta también favorece la recarga de los mantos freáticos que alimentan la lagunilla de Huajomulco.
El proyecto fue rehabilitado mediante un proceso de reingeniería que permitió reducir su costo a menos de tres millones de pesos, cuando inicialmente se estimaba una inversión cercana a los siete millones.
Su operación representa un gasto aproximado de 10 mil pesos mensuales y se proyecta una vida útil de al menos 10 años.
Autoridades y responsables del proyecto destacaron que el modelo de gestión comunitaria busca garantizar la sostenibilidad de la planta mediante la participación directa de los habitantes, particularmente de jóvenes de la localidad, además de consolidarse como un ejemplo de colaboración entre gobierno, comunidad y academia.
Finalmente, la CAAMT adelantó que trabaja en la próxima puesta en marcha de otra planta de tratamiento y de un nuevo pozo para beneficiar a las comunidades de Ahuehuetitla, Doroteo Arango y Gómez Farías.
KNM