Fotografía: Especial
Los segundos informes de gobierno de los ayuntamientos de Hidalgo han dejado, además de cifras y balances, protestas, reclamos y desencuentros entre alcaldes y miembros de sus propios cabildos.
Ante ello, ADN se dio a la tarea de recopilar algunas de las polémicas que más han sonado durante estos actos de rendición de cuentas, en medio de la reciente reforma electoral que modificará la integración de los ayuntamientos a partir de 2027.
Uno de los casos ocurrió en Tepetitlán, donde la alcaldesa petista Ana Elsa Castillo Cea fue interrumpida durante su discurso por integrantes del Cabildo que mostraron cartulinas para cuestionar el destino del presupuesto municipal. Entre quienes participaron estuvo la regidora panista Ana María Castillo, quien contendió por la presidencia municipal en 2024 y posteriormente llegó al Cabildo mediante representación proporcional.
Precisamente esta posibilidad cambiará para 2027. La reforma electoral eliminó que la candidatura perdedora a la presidencia municipal pueda ocupar una regiduría de representación proporcional. A partir del próximo proceso, esos espacios deberán asignarse entre las candidaturas a regidurías registradas en las planillas, por lo que quien pierda la elección de alcalde ya no podrá incorporarse al Cabildo por esa vía.
Además, desaparece la sindicatura de primera minoría y se reduce el número de integrantes de los cabildos. En municipios con menos de 20 mil habitantes habrá una sindicatura, cuatro regidurías de mayoría relativa y tres de representación proporcional; entre 20 mil y 50 mil habitantes serán una sindicatura, cinco regidurías de mayoría relativa y cuatro de representación proporcional. Los cambios entrarán en vigor para los ayuntamientos que asumirán funciones en 2027.
Mientras esas nuevas reglas se preparan, los actuales cabildos han protagonizado distintos episodios de confrontación. En Tula, durante el informe del morenista Christian Martínez Reséndiz, la síndica independiente Guadalupe Rodríguez Cruz y las regidoras Janeth Martínez Mendoza e Ivonne Ponce Sobrevilla aparecieron con una “X” en la boca como protesta.
En Huichapan en el informe de la alcaldesa Yeimí Solis Zavala, el regidor Salvador Omar Cruz Minutti y el síndico Israel Bautista exhibieron una manta con el mensaje “No mentir, no robar, no traicionar. ¿Usted no los aplica? Huichapan exige cuentas”, protesta que derivó en forcejeos.
En Progreso de Obregón, regidores del PT desplegaron lonas contra la administración de Lorena Estrada, entre gritos de “fuera Morena” y jaloneos. Mientras tanto, en Cardonal, la regidora Lucero Ambrocio Cruz mostró cartulinas con críticas por “dos años de opacidad y oscurantismo”.
Los informes también dejaron frases polémicas. En Nicolás Flores, el alcalde Nicolás González Elizalde afirmó sobre un financiamiento superior a siete millones de pesos: “No me he robado ningún peso; si lo robé fue para dárselo a ustedes”. En Jaltocán, Guillermo Amador Lara aprovechó su informe para pedir públicamente al párroco José Rosario Arévalo Cervantes, conocido como “padre Chayo”, que no intervenga en asuntos políticos del municipio.
Los episodios ocurridos durante los informes muestran que las diferencias al interior de los ayuntamientos no se han limitado a los debates de Cabildo y, en algunos casos, han terminado por trasladarse a los actos públicos de rendición de cuentas.