Fotografía: Especial
En medio de la consternación provocada por el asesinato del padre Román de la Cruz Hernández, la comunidad católica de Huejutla realizó una misa en su memoria en la localidad de Santa Cruz, donde la representación de la Iglesia demandó a las autoridades avanzar en las investigaciones y esclarecer los hechos.
Durante el homenaje, el obispo de la Diócesis de Huejutla, monseñor Hiráis Acosta, expresó el pesar que embarga a la comunidad religiosa y señaló que los acontecimientos generaron sorpresa e indignación entre los feligreses.
“Gran pena y gran dolor”, manifestó el representante de la Iglesia al referirse al homicidio del sacerdote, al tiempo que reconoció el contexto de violencia que enfrenta la sociedad tanto en la región como en el país.
Ante este escenario, hizo un llamado a la población a mantener la solidaridad y participar en la construcción de condiciones de paz, además de solicitar a las autoridades de procuración de justicia acelerar las diligencias para obtener resultados y evitar que el caso quede impune.
La autoridad eclesiástica explicó que la Iglesia ha solicitado formalmente información y avances a las instancias encargadas de la investigación; sin embargo, hasta el momento no se les han dado a conocer detalles sobre las líneas de investigación, debido a la reserva del proceso y con el propósito de no interferir en las diligencias.
Sobre versiones relacionadas con posibles amenazas previas contra sacerdotes de la región, el obispo afirmó que no tenían conocimiento de antecedentes de este tipo y que el crimen tomó por sorpresa a la comunidad religiosa.
Por ello, pidió evitar especulaciones y la difusión de versiones sin sustento, particularmente mientras las autoridades continúan con las investigaciones, y llamó a que cualquier información sobre el caso sea sustentada en datos oficiales.
La Diócesis de Huejutla informó finalmente que las actividades pastorales continuarán de manera habitual y que la atención a los feligreses permanecerá a cargo de sacerdotes vicarios, mientras se define la reorganización de la parroquia y la designación de un nuevo párroco.