Entre lágrimas y con las fichas de búsqueda de sus seres queridos colocadas en las paredes de la Basílica Menor de Santa María de Guadalupe, conocida como La Villita, familias de personas desaparecidas participaron este domingo en una misa dedicada a quienes aún son buscados.
A 40 años de haber sido ordenado sacerdote en este mismo templo, el padre Marciano Reyes García regresó a la iglesia que marcó el inicio de su ministerio para asumir como nuevo párroco y rector de la Basílica Menor de Guadalupe en Pachuca, en una ceremonia encabezada por el arzobispo de la Arquidiócesis de Tulancingo, Óscar Roberto Domínguez Couttolenc.
El arzobispo de Tulancingo, Óscar Roberto Domínguez Couttolenc, llamó a las comunidades católicas a asumir con fe los cambios de sacerdotes en las parroquias y recordó que el centro de la Iglesia es Cristo, no los párrocos.