Fotografía: Octavio Jaimes

Luego de más de siete horas de audiencia, un tribunal dictó fallo condenatorio contra los tres acusados por el triple feminicidio ocurrido el 30 de julio de 2024 en Santiago Tulantepec, Hidalgo. La resolución llegó tras los alegatos de clausura del Ministerio Público, la asesoría jurídica de las víctimas y la defensa de los imputados.

Durante la jornada, familiares de las tres mujeres asesinadas acudieron por primera vez a la sala de audiencias de los Juzgados de Control de Tulancingo para escuchar los argumentos de ambas partes y exigir justicia. Por separado, solicitaron una condena máxima.

“Le suplico que den el fallo condenatorio máximo (…) podemos evitar que la historia del terror se repita. La condena les va a mostrar el arrepentimiento a ellos, porque no veo arrepentimiento en ellos. Son un peligro para la sociedad”, expresó la madre de una de las víctimas.

Por su parte, la expareja de otra de las mujeres asesinadas manifestó: “Son vidas que fueron truncadas y no van a regresar nunca. He tenido que luchar solo con mi hija”.

La representante del Ministerio Público, Perla de la Rosa, expuso los argumentos para solicitar la pena máxima, al considerar acreditados los delitos de feminicidio y aborto forzado. Entre los elementos referidos mencionó un mensaje de WhatsApp que uno de los acusados habría enviado a su entonces pareja la noche de los hechos, acompañado de fotografías: “mira lo que tuve que hacer hijo de su puta madre”.

La petición de condena máxima fue respaldada por la asesoría jurídica Indira López, quien llamó al tribunal a cumplir con la “obligación constitucional de juzgar con perspectiva de género”. También señaló a Omar N. como presunto autor intelectual, al sostener que habría contratado a otras dos personas para cometer el crimen.

“Si Omar no hubiera hablado, las víctimas estarían vivas”, afirmó.

En contraste, los abogados defensores sostuvieron que no existían pruebas objetivas que demostraran la participación de sus representados y acusaron a la Fiscalía de incumplir su obligación de investigar. Uno de ellos argumentó que uno de los señalados mantenía una buena relación con su pareja y recordó que incluso le había ofrecido comprarle una cama nueva.