Fotografía: Octavio Jaimes

 

El Ayuntamiento de Tulancingo aprobó, por mayoría de votos, la minuta 28 que reforma los artículos 141, fracción XV, y 158 de la Constitución Política del Estado de Hidalgo, con lo que se busca otorgar a las presidencias municipales la facultad de celebrar contratos y convenios sin que necesariamente deban someterlos a discusión y aprobación del Cabildo.

La propuesta, presentada bajo el argumento de modernizar la gestión administrativa municipal, generó cuestionamientos entre integrantes opositores de las distintas fuerzas políticas, quienes advirtieron que esta modificación podría reducir los mecanismos de vigilancia, limitar la participación de los regidores y concentrar la toma de decisiones en una sola persona.

Durante la sesión, el síndico morenista, Pedro Hiram Soto, manifestó su rechazo al considerar que aprobar la modificación representaría una contradicción con las atribuciones que actualmente tiene el órgano colegiado.

“Autorizar sería una incongruencia (…) sería autoflagelarse (…) al interior del Cabildo se analiza, se discute y se decide. La reforma disminuye los contrapesos internos (…) implica que se puedan tomar decisiones unilaterales”, expresó.

Agregó que la modificación representa riesgos para el funcionamiento del Ayuntamiento y afecta la representación ciudadana, a lo que señaló que “por decisión personal y en congruencia (…) he decidido votar en contra de este proyecto de decreto”.

En el mismo sentido se pronunció el regidor priista Antonio Lira Guerra, quien consideró innecesario disminuir la vigilancia sobre las decisiones administrativas y recordó que la participación de los integrantes del Cabildo forma parte de las responsabilidades para las que fueron electos.

“Quienes estamos aquí fuimos electos para participar, preguntar,(…) revisar, no es estar en contra de todo, votar diferente significa muchas veces cumplir con nuestra responsabilidad”, señaló.

Asimismo, sostuvo que “modernizar no implica reducir la participación del Ayuntamiento” y llamó a preservar el equilibrio entre los poderes municipales.

Por su parte, la regidora Lorenia Lira, también del PRI, justificó su voto en contra al señalar que la reforma pretende retirar una facultad que corresponde a la ciudadanía a través de sus representantes.

“Se nos pide quitar una facultad que no es nuestra, sino de la ciudadanía que nos eligió”, manifestó.

También cuestionó que las decisiones recaigan en una sola persona, pues consideró que esto limita la posibilidad de contar con distintas perspectivas. Añadió que, si el propósito de la modificación es agilizar la ejecución de obras, lo adecuado sería corregir los procedimientos administrativos y no eliminar los contrapesos.

“No se puede sustituir un contrapeso por la buena voluntad de nadie”, enfatizó.

Mientras que la regidora petista Dora Luz Guzmán también rechazó la minuta al considerar que representa un debilitamiento de los mecanismos de revisión existentes.

“Es debilitar los procesos que tenemos”, afirmó, al señalar como ejemplo que durante la actual administración y luego de su solicitud, no se le ha entregado el contrato de concesión de la Expo Feria para revisar el uso y manejo de los recursos públicos.

Además, advirtió que la modificación podría resultar contraproducente frente a los esfuerzos por fortalecer la transparencia y combatir posibles actos de corrupción en Hidalgo.

“No estamos aquí para levantar la mano ante la iniciativa del diputado de las ocurrencias”, expresó.

Finalmente, la priista Catalina Lemus se sumó a las voces en contra y cuestionó la postura de quienes respaldaron la modificación, al considerar que “asumen una posición irresponsable y en contra del mandato ciudadano”.

Pese a los señalamientos, la minuta fue avalada con 12 votos a favor, una abstención y siete en contra, por lo que el Ayuntamiento de Tulancingo se incorporó a los municipios que han respaldado la modificación constitucional.

Hasta el 28 de octubre, los municipios que han votado a favor de la reforma suman 14: son Pachuca, Zempoala, Yahualica, Juárez, Nicolás Flores, Mineral de la Reforma, Tolcayuca, Huautla, Tula de Allende, Tulancingo, Atlapexco, Huazalingo, Tianguistengo y Chapulhuacán.

En contraste, los ayuntamientos que han rechazado la modificación constitucional son Alfajayucan, Atitalaquia, San Salvador, Tezontepec de Aldama, Huasca de Ocampo, Emiliano Zapata, Calnali, Acaxochitlán, Eloxochitlán, Tepetitlán, Tlanchinol, Epazoyucan, Tetepango, Metepec y Jaltocán, un total de 15.

 

KNM