Fotografía: Erick Perales

 

Vecinos de la localidad de Santiago Tlapacoya reportaron un fuerte olor a combustoleo proveniente de un ducto de Pemex en la zona, situación que generó preocupación entre la población ante el riesgo de una posible explosión o incidente mayor.

De acuerdo con testimonios de habitantes, fue desde el pasado 9 de marzo cuando comenzaron a percibirse vapores y olores intensos a combustible en zonas cercana a la entrada principal de la colonia de Pachuca, donde a la redonda hay viviendas y comercios establecidos.

La Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos, a través de un comunicado publicado en sus redes sociales, informó sobre la fuga de producto oleoso, por lo que activó protocolos en la zona.

“En el sitio, Pemex desplegó personal y equipo especializado para el control del incidente, incluyendo unidades de recuperación, retroexcavadora, materiales absorbentes, cordones oleofílicos, equipo de seguridad y monitoreo, con el objetivo de confinar y recuperar el producto de manera segura”, se lee en el informe.

Al día siguiente, la misma corporación, apoyada por Protección Civil de Pachuca y personal especializado de Pemex, confirmó que no había infiltración del material a la red de drenaje.

Aunque se informó que el material se encontraba confinado y bajo control, habitantes señalaron que fuertes olores eran perceptibles a varios metros de distancia, lo que generó temor entre la población por la acumulación de vapores que desatara una tragedia de grandes dimensiones.

En un comunicado vecinal también se indicó que al lugar acudieron elementos de la Guardia Nacional, aunque inicialmente no presentaron un dictamen técnico ni explicaron el origen del problema.

Afectaciones

La fuga obligó a varias familias a abandonar temporalmente sus viviendas, pues de acuerdo con vecinos el material dispersado en el ambiente penetró en casas y locales y ocasionó vómitos, dolores de cabeza y dificultades para dormir.

Ante esta situación también solicitaron que las clases se realicen en línea jueves y viernes para proteger a estudiantes de al menos seis escuelas cercanas.

Autoridades explicaron que el hidrocarburo permanece contenido, aunque en superficie libre, lo que provoca la dispersión de olores debido a las condiciones del terreno.

PC informó que el dictamen sobre la situación se actualizaría cada 24 horas, aunque hasta el cierre de esta edición habían transcurrido 36 horas desde el primer comunicado.

Eunice Rodríguez, de 32 años, habitante del Barrio de Guadalupe, señaló que desde hace años se comentaba sobre el riesgo en los ductos.

“No hubo un protocolo claro; muchos percibimos el olor en nuestras casas y usamos cubrebocas por instinto”, dijo.

Otro residente relató que durante los primeros dos días tuvo que salir con su familia de cinco integrantes para hospedarse en un hotel; indicó que las autoridades les sugirieron solicitar reembolso o apoyo mediante un escrito.

De acuerdo con personal de Pemex en el lugar, la tierra contaminada será tratada o quemada dependiendo del nivel de afectación, aunque no hay informe de los daños ambientales ocasionados.

Un trabajador de Pemex detalló que la fuga ocurrió tras la ruptura de un ducto de acero de entre 24 y 30 pulgadas, el cual estimó con cerca de 50 años de antigüedad.

Pese a la atención del derrame en la zona, la población se mantiene en alerta debido a los fuertes olores, además del riesgo por algún tipo de ignición que pudiera generar un accidente de otras proporciones.

 

Con información de Erick Perales