Fotografía: ADN

 

El municipio de Tula de Allende prevé que en un plazo aproximado de tres meses entre en operación una nueva celda para la disposición final de residuos sólidos urbanos, con lo que busca reducir los altos costos que actualmente implica trasladar la basura al Estado de México.

De acuerdo con el alcalde Cristhian Martínez Reséndiz, el proyecto registra avances significativos, luego de que la empresa encargada obtuvo las autorizaciones ambientales correspondientes, requisito clave para su puesta en marcha.

Mientras tanto, el ayuntamiento destina cerca de 1.5 millones de pesos mensuales para enviar sus desechos fuera de la entidad, lo que representa una carga financiera constante para las arcas municipales. Ante este escenario, la nueva infraestructura se perfila como una solución para optimizar recursos y mejorar la gestión de residuos.

La celda se localiza rumbo a la comunidad de Teocalco y fue diseñada bajo criterios técnicos que garantizan el cumplimiento de las normas ambientales y de seguridad.

Según autoridades municipales, desde su planeación se consideraron aspectos como la distancia respecto a zonas habitadas, así como la ausencia de riesgos por cercanía con ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) o instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El proyecto surge tras el colapso del relleno sanitario que anteriormente daba servicio a 14 municipios de la región, cuya vida útil concluyó, obligando a las autoridades a buscar alternativas emergentes para el manejo de los desechos.

Asimismo, se contempla que la nueva celda pueda operar con un enfoque regional, ofreciendo servicio a municipios cercanos que enfrentan problemáticas similares, aunque aún no se ha definido el número de localidades que se integrarían.

Finalmente, el edil indicó que la empresa Marsacot estará a cargo de la operación, con lo que se espera estabilizar el servicio de recolección y disposición final en beneficio de la población.

 

KNM