Fotografía: Santiago González
El sueño internacional de las Tuzas se apagó bajo las luces del Estadio Hidalgo.
En una noche cargada de tensión, nervios y esperanza, el Washington Spirit encontró el golpe preciso para imponerse 1-0 y quedarse con el boleto a la gran Final de la Concacaf W Champions Cup, dejando al Pachuca Femenil a las puertas de una hazaña histórica.
Desde antes del silbatazo inicial, el ambiente en la Bella Airosa se sentía distinto, pues las tribunas respondieron al llamado y las Tuzas saltaron al campo decididas a demostrar que su casa podía pesar incluso en una semifinal continental.
Aline Gomes y Kelly Caicedo fueron las primeras en encender la ilusión hidalguense; apenas corrían los primeros minutos cuando Caicedo estremeció el estadio con un disparo que se estrelló dramáticamente en el poste, arrancando gritos y manos a la cabeza entre los aficionados.
Pero el conjunto estadounidense resistió el vendaval inicial y poco a poco comenzó a imponer condiciones; la velocidad y desequilibrio de Rosemonde Kouassi se convirtieron en una pesadilla para la defensa blanquiazul.
La atacante marfileña tuvo tres ocasiones claras antes del descanso: primero encontró a Sthefanny Barreras bien ubicada bajo los tres palos; después dejó atrás a la arquera, aunque se quedó sin ángulo; y finalmente volvió a hacer temblar el arco con un disparo al poste en tiempo agregado.
La segunda mitad cambió de ritmo: el partido se volvió trabado, disputado en el mediocampo y con menos espacios.
Cada balón dividido se peleó como si fuera el último, el reloj avanzaba y la tensión aumentaba en las gradas, donde el silencio comenzaba a mezclarse con la ansiedad.
Entonces apareció Claudia Martínez: la paraguaya ingresó desde el banquillo y cambió el partido; al minuto 80 aprovechó un rebote dentro del área y venció a Barreras para marcar el único gol de la noche; el golpe fue duro para unas Tuzas que, pese al cansancio, se lanzaron al frente con orgullo.
En el último suspiro, Charlyn Corral tuvo el empate en sus botines, y aunque su potente disparo parecía destinado a las redes, la arquera escocesa del Washington Spirit realizó una atajada espectacular que silenció el Hidalgo.