Fotografía: Especial

 

Después de permanecer fuera del país tras su robo, la escultura virreinal de Santa Rosa de Lima regresó este miércoles 5 de agosto a la capilla de Santa Mónica, en Epazoyucan, donde fue reinstalada en el retablo del que fue retirada y luego de ser localizada en una galería del estado de Texas, Estados Unidos.

Martha Tapia González, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, explicó que en 2017, mediante la comparación con fotografías del catálogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y un peritaje, se confirmó su autenticidad; en 2024 fue repatriada a México para iniciar su proceso de restauración.

Especialistas del INAH en Coyoacán estuvieron a cargo de los trabajos de conservación, previo a que la obra fuera devuelta a la comunidad.

Para Manuel Villarruel, delegado del Centro INAH Hidalgo, el retorno de la imagen representa “la materialización de una política cultural de recuperación del patrimonio mexicano”, resultado de la coordinación entre el Gobierno de México, autoridades estadounidenses, embajadas, consulados y especialistas.

El regreso de Santa Rosa de Lima también permitió recordar que la capilla fue afectada por dos robos en los que fueron sustraídas siete obras de arte sacro: dos fueron recuperadas posteriormente; sin embargo, de las cinco esculturas robadas en 2007, esta es la única que ha sido localizada.

“Cuatro todavía no están localizadas; presumimos que probablemente pudieron haber salido del país”, señaló Villarruel.

Aunque la escultura podría permanecer bajo resguardo en un museo, el INAH determinó que regresara al espacio donde cumplía una función religiosa y comunitaria; Villarruel sostuvo que “las piezas deben de regresar a la comunidad de donde partieron”.

La entrega estuvo encabezada por titulares de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH Federal y de Hidalgo, además de autoridades eclesiásticas, el delegado de la comunidad y fieles de Santa Mónica.

Como parte de las acciones posteriores al retorno, el Centro INAH Hidalgo presentó un diagnóstico con recomendaciones para fortalecer la seguridad de la capilla y prevenir nuevas sustracciones de patrimonio.