Fotografía: Especial
Las pérdidas por más de 10 millones de pesos que la rapiña genera cada año en mercancías transportadas por carretera son uno de los antecedentes de la propuesta para crear una sanción específica para esta conducta en Hidalgo.
La mayor incidencia, de acuerdo con la AMOTAC delegación Hidalgo, se concentra en el Arco Norte, particularmente en el tramo Tula-Tepeji.
Cuando un vehículo de carga sufre un accidente en esta zona, productos como abarrotes, acero y otros materiales de construcción quedan expuestos, situación que es aprovechada por personas de comunidades cercanas para retirar la mercancía.
La organización transportista ha señalado que estos hechos pueden involucrar a grupos que acuden a los camiones siniestrados para llevarse los productos.
Ante este escenario, la diputada Diana Rangel Zúñiga propuso incorporar la rapiña al Código Penal de Hidalgo, al considerar que no debe tratarse simplemente como una modalidad de robo.
La iniciativa contempla que la conducta sea sancionada de manera específica cuando ocurra durante accidentes, incendios, inundaciones, deslaves, derrumbes, desbordamientos, disturbios u otras emergencias.
El planteamiento considera como elemento central la vulnerabilidad de las víctimas, quienes pueden estar lesionadas, fallecidas, evacuadas o imposibilitadas para proteger sus bienes; “una emergencia debe ser un momento para la solidaridad”, sostuvo Rangel Zúñiga.
La propuesta además contempla duplicar la punibilidad si participan servidores públicos, policías o personal de seguridad privada, o si las víctimas pertenecen a grupos vulnerables.