Fotografía: Ivet Pasquel 

 

La directora de Políticas y Estrategias en Salud Pública de la Secretaría de Salud de Hidalgo, María Concepción Carmona Ramos rechazó que haya una evidencia científica que demuestre que el mosco transmisor del dengue sea resistente a las altas temperaturas.

Recordó que el mosco tiene una habitad natural climatológica donde el calor y la humedad permiten su crecimiento, por lo que explicó que lo que se modificó es el habitad en todo el mundo por el cambio global, entonces atribuyó que el mosco se habitúa al cambio climatológico.

“No es que se haga resistente el vector al frio sino más bien se va habituando a la forma climatológica que tenemos en el mundo, en el país, y el estado”, acentuó.

Informó que la abundancia de huevecillos y el crecimiento del mosco no es una situación exclusiva del estado, sino que impactó al país y al mundo, por lo tanto, en las zonas endémicas de la Huasteca, la Sierra y la zona Otomí-Tepehua se registró un incremento de casos, con lo que suman hasta la última semana epidemiológica 865 casos de dengue y una defunción.

Destacó que la mayor proporción de casos se concentran la Huasteca Hidalguense en Huejutla, Jaltocán, San Felipe Orizatlán y Molango, además en Metztitlán, Zacualtipán y Jacala, así como en la región Otomí-Tepehua.

Puntualizó que este 2019 no se consideraba un año epidémico pero se convirtió en un año atípico por lo que se seguirán fortaleciendo las acciones que tendrán un enfoque de prevención de la salud y buscarán la disminución de criaderos potenciales para minimizar la presencia del mosco.

Carmona Ramos reveló que cada año se etiquetan más de 31 millones de pesos al programa de dengue, aunque este año se adicionaron 2 millones de pesos para la contratación de personal de salud, voluntarios, para la compra de insecticidas y larvicidas y para material de promoción.

Finalmente, pidió a la población la eliminación de contenedores, ya que es la estrategia más eficaz para disminuir el número de casos en estado.

 

 

SJA