Fotografía: Edén Torres

La falta de flujo económico ocasionado por la pandemia del COVID-19 ha provocado el desplome de las ventas en la Central de Abastos de Pachuca, las cuales hasta el momento no se han podido recuperar, lamentó Francisco Rodríguez Pérez, líder de comerciantes.

Pese a la reapertura de negocios y la implementación de medidas sanitarias en el sitio para evitar contagios, vislumbró que el panorama continuará así en lo que resta del año y lo atribuyó a que no hay un repunte en la economía.

Mencionó que cuando comenzó la emergencia sanitaria las ventas eran regulares, pero a casi seis meses de la contingencia las ventas continúan bajas,

Explicó que los comerciantes que comercializan productos de la canasta básica, en promedio venden el 50 por ciento y de la misma cantidad se están abasteciendo para que no tengan pérdidas tan cuantificables.

Aunado a ello, compartió que comerciantes de la Central de Abastos no obtuvieron créditos que ofreció el estado de Hidalgo tampoco el municipio para enfrentar la crisis y refirió que el único apoyo que obtuvieron fue la vigilancia en los filtros sanitarios y el gel antibacterial.

Puntualizó que el centro de abastos más grande de la ciudad continuará abierto con productos perecederos frescos abiertos para el público, mientras que los no perecederos estarán alternando su apertura, al 30 por ciento con el fin de evitar contagios de COVID-19.

Por último, subrayó que los clientes ya se están adaptando a seguir las medidas, aunque no así algunos comerciantes que están renuentes, “nosotros queremos que la gente siga viniendo a consumir lo mejor de los productos en la Central y cuidamos que se sigan las medidas sanitarias que se requieren en estos momentos”.

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