Fotografía: Erick Perales
La posible prohibición de las corridas de toros en Hidalgo encendió la movilización de ganaderos, toreros y comunidades que dependen de esta actividad, quienes acudieron al Congreso para advertir sobre las implicaciones económicas, culturales y legales de la iniciativa en discusión.
Representantes del sector señalaron que en la entidad operan alrededor de 45 ganaderías de toros de lidia, con cerca de 500 festejos al año, lo que genera empleo rural y una derrama económica relevante.
El ganadero Heriberto Rodríguez Elizalde explicó que esta actividad forma parte de una cadena productiva que incluye la crianza de ganado, comercialización de carne y conservación de ecosistemas en miles de hectáreas.
Representantes de comunidades como Caxuxi, alertaron sobre el impacto directo en la población.
Efraín Martínez Benítez indicó que cerca de 4 mil personas dependen de la tauromaquia, especialmente durante ferias patronales, cuyos ingresos se destinan a obras comunitarias.
En el plano legal, el matador Luis Eugenio Gallardo Hernández sostuvo que la iniciativa presenta omisiones, como la falta de consulta a comunidades indígenas, lo que, dijo, podría derivar en su invalidez; también cuestionó la ausencia de estudios técnicos sobre el impacto económico y laboral del sector.
En este contexto, taurinos marcharon por calles de la ciudad bajo consignas a favor de la actividad, partiendo de la plaza de toros Vicente Segura hasta el Congreso, donde solicitaron ser considerados en la toma de decisiones sobre el futuro de la tauromaquia en el estado.
KNM