Fotografía: Liga BBVA MX

 

El torneo Clausura 2026 terminó para los Tuzos de la forma más dolorosa posible en el fútbol: peleando hasta el último suspiro, pero quedando fuera por el criterio de desempate de la tabla general.

Los Pumas se impusieron 1-0 en la vuelta celebrada en el Estadio Olímpico Universitario, dejando el marcador global empatado 1-1, resultado que le abrió las puertas de la final a los locales gracias a su liderato en la fase regular.

El planteamiento de Pachuca fue inteligente desde el arranque: sabían de la peligrosidad de los felinos en su casa y el guardameta Carlos Moreno se convirtió en pieza clave durante la primera mitad, manteniendo el orden y enfriando el ritmo del encuentro ante la presión de más de 46 mil aficionados que abarrotaron las tribunas.

La zaga hidalguense cerró los espacios y obligó a Pumas a caer en la desesperación en varios lapsos del juego.

Sin embargo, el destino de la eliminatoria cambió en el segundo tiempo, cuando al minuto 63, Jordan Carrillo rompió la muralla tuza con una genialidad a balón parado.

Ejecutó un tiro libre impecable que superó la barrera y dejó sin opciones la estirada de Moreno, poniendo el 1-0 que ponía a festejar a la capital.

El cierre del partido fue de auténtico drama, pues con la obligación de hacer un gol para avanzar, Pachuca adelantó líneas y mandó toda la carne al asador.

El momento cumbre de la noche llegó ya en el tiempo de compensación, cuando Salomón Rondón se encontró con un balón pleno dentro del área chica frente al arquero Keylor Navas.

Pero para la incredulidad de la banca hidalguense y de la afición, el delantero venezolano mandó su disparo por encima del travesaño en una falla increíble que significaba el pase a la final.

Con el silbatazo final  se consumó la eliminación de unos Tuzos que compitieron con dignidad y que ahora romperán filas para tomar unas semanas de vacaciones, antes de reportar a la pretemporada y planear el Apertura 2026.