Fotografía: Especial

La falta de movilidad y dependencia de terceros para cobrar la pensión deja a algunos adultos mayores en una situación de vulnerabilidad, pues familiares o personas encargadas de cuidarlos pueden quedarse con sus tarjetas del Bienestar sin su consentimiento.

Ariadna Penélope Apodaca Sinsel, directora del Instituto para la Atención de las y los Adultos Mayores del Estado de Hidalgo (IAAMEH), señaló que la dependencia recibe entre tres y cinco reportes mensuales por este tipo de casos, aunque las denuncias anónimas y vecinales elevan la cifra hasta 10.

Explicó que algunos familiares condicionan el cuidado de los adultos mayores a tener bajo su control las tarjetas con las que reciben sus pensiones.

“Es una medida de presión, dicen, yo te estoy cuidando entonces es a cambio de tener la posesión de la tarjeta”, señaló.

Aunque la retención de una tarjeta sin consentimiento puede ser denunciada ante el Ministerio Público, la funcionaria reconoció que muchas víctimas prefieren no proceder por temor a perder el apoyo de sus propios familiares.

“Llegan con nosotros, les decimos que presenten la denuncia y responden: ¿y después quién me va a cuidar?”, relató.

La funcionaria señaló que, ante estos casos, el IAAMEH brinda asesoría legal y activa protocolos para canalizar a las personas afectadas al DIF Hidalgo, al Ministerio Público o a la instancia correspondiente. También realizan visitas cuando reciben reportes anónimos de abandono o despojo; en algunos casos, estas intervenciones han permitido recuperar las tarjetas sin que el adulto mayor tenga que iniciar de inmediato un proceso legal.