Fotografía: Erick Perales
La distancia hasta Zapotlán de Juárez es uno de los principales cuestionamientos que comerciantes y compradores de la Central de Abastos de Pachuca plantean ante el proyecto de la nueva Central de Abastos “Miguel Hidalgo”, cuya construcción registra un avance de 30 por ciento y está prevista para comenzar operaciones en 2027.
En un sondeo realizado por Al Día Noticias, vendedores señalaron que no estarían dispuestos a trasladarse a la nueva sede si no existen condiciones que hagan viable su operación, mientras que compradores consideraron que la ubicación representaría un gasto adicional por el traslado.
Esto ocurre mientras la Secretaría de Desarrollo Económico ha planteado el nuevo espacio como una alternativa ante las condiciones actuales de la central, que, de acuerdo con el titular de la dependencia, Carlos Henkel Escorza, “ya opera más como un tianguis”.
Raquel, comerciante de frutas con años de actividad en la Central de Abastos de Pachuca, señaló que para considerar un cambio necesitaría contar con estacionamiento amplio, precios accesibles para las bodegas, facilidades para el ingreso y salida de camiones durante todo el día y una organización que permita operar adecuadamente.
Otro vendedor, René Lucio, quien lleva 25 años en este espacio, consideró que la nueva ubicación le resultaría poco conveniente por la distancia.
Entre las condiciones que pediría mencionó contar con suficiente espacio y evitar concentraciones que dificulten la actividad comercial. Sobre la central actual, cuestionó la falta de mantenimiento y recolección de basura.
Un comerciante de la tercera edad también puso en duda que el traslado funcione si la actual Central de Abastos deja de operar, al considerar que los consumidores podrían no acudir hasta Zapotlán.
“Si quitan la central de aquí no va a resultar”, sostuvo, al cuestionar a quién beneficiaría principalmente el proyecto.
Entre los compradores consultados, la distancia también apareció como el principal inconveniente. Una mujer de la tercera edad descartó acudir a la nueva sede por el gasto que implicaría el traslado, mientras que Kenia Hernández, una compradora joven, señaló que la central actual tiene una ubicación más céntrica y que trasladarse hasta Zapotlán representaría un gasto adicional de gasolina.
No obstante, Hernández consideró que una nueva central podría resultar atractiva si cuenta con mejores condiciones que la actual, entre ellas una infraestructura completamente techada para evitar inundaciones y un piso uniforme que facilite el desplazamiento de los carritos.
Aunque inicialmente se había planteado la posibilidad de reubicar a los comerciantes de la Central de Abastos de Pachuca, en sus declaraciones más recientes el secretario de Desarrollo Económico señaló que actualmente no existe un proyecto de reubicación.
Con ello, permanece abierta la incógnita sobre cómo convivirá la nueva Central de Abastos “Miguel Hidalgo” con el actual centro de comercio y si los consumidores estarán dispuestos a desplazarse hasta Zapotlán.
KNM