Fotografía: Erick Perales

 

La detención de alrededor de 15 elementos de seguridad pública municipal en Progreso de Obregón, Tezontepec de Aldama y otros municipios demuestra, de acuerdo con Julio Menchaca, que la lucha contra la corrupción alcanza a los cuerpos policiales y a cualquier funcionario que incurra en irregularidades.

“Si hubiera corrupción no habría ningún policía detenido”, sostuvo el gobernador al señalar que los servidores públicos pueden cometer errores o actuar de manera deshonesta, pero deben asumir las consecuencias de sus actos; afirmó que encubrir o ignorar estas conductas también implicaría formar parte de la corrupción.

Menchaca Salazar señaló además que su administración mantiene una política de combate a la impunidad “caiga quien caiga”, y advirtió que quienes continúen incurriendo en acciones que afecten a la sociedad deberán enfrentar las consecuencias, aun cuando se trate de integrantes de las corporaciones de seguridad.

Sobre la detención del encargado del Centro de Control y Confianza (C2) de Villa de Tezontepec, explicó que la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) realizó labores de inteligencia que permitieron identificarlo y establecer líneas de parentesco relacionadas con el caso.

“El camino fácil sería no hacer nada para que no aparezca en los números y decir que todo está bien”, afirmó al insistir en que el combate a la corrupción debe mantenerse como una tarea permanente.