Fotografía: Especial

Luego de la exhumación de dos cuerpos sepultados en un predio de La Cañada, Atotonilco de Tula, el Gobierno de Hidalgo aseguró que hasta el momento no ha detectado otros espacios utilizados como tumbas clandestinas en la entidad.

El secretario de Gobierno, Guillermo Olivares Reyna, explicó que el sitio donde fueron encontrados los cuerpos no contaba con autorización para operar como panteón, por lo que la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), autoridades sanitarias y municipales intervinieron para atender el caso.

Olivares Reyna señaló que el procedimiento se realizó a partir de una o más denuncias relacionadas con la existencia de sepulturas sin autorización. Consideró necesario que las inhumaciones se realicen únicamente en espacios que cumplan con las disposiciones legales y sanitarias, debido a las implicaciones que pueden tener para las investigaciones sobre personas desaparecidas.

El funcionario indicó que la investigación del caso continúa bajo responsabilidad de la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo (PGJEH), que deberá determinar lo conducente. Mientras tanto, sostuvo que no existe información sobre otros sitios similares en Hidalgo y que la intervención en La Cañada permitió atender una situación que operaba fuera de la normativa.