Fotografía: Nelly Télkez 

No se requiere que la zona siniestrada de Tlahuelilpan cambie su uso de suelo luego del impacto ambiental negativo tras el derrame de hidrocarburo, lo que se necesita es una intervención integral en materia agrícola destacó el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local, Ricardo Baptista González.

Advirtió que la demarcación de Tlahuelilpan es privilegiada ya que es una zona de riego donde se siembra avena, no solo frijol y maíz, de modo que cambiar el uso de suelo de agrícola a otro rubro no es conveniente, pues lo que falta es inyectarle recursos para que los productores reactiven la producción.

Señaló que únicamente cerca de 700 hectáreas son las que se usan para riego en el municipio, de modo que si hay un cambio de suelo se reduciría el número de predios dedicados a la producción agrícola. Y que para ello es necesario primero atender el problema del agua potable, pues para cosechar se requiere del vital líquido.

“El asunto no es que tengan que cambiar (el uso de suelo) más bien primero hay que tratar las aguas, porque además esa es otra demanda, las aguas que están llegando siguen sin ser tratadas debidamente y eso es otro problema y demanda de los productores, la planta tratadora de aguas residuales de Atotonilco de Tula no sirve para nada” dijo.

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