Fotografía: Especial

 

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció este jueves la intromisión y obstrucción de la Fiscalía y el Ejército de México para indagar la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa hace ocho años.

Así como su conocimiento en tiempo real de lo que sucedía durante la desaparición de los estudiantes a través de la intervinieron de las comunicaciones telefónicas a Guerreros Unidos.

El GIEI denunció que Guerreros Unidos, familiares de los 43, policías locales y estatales eran vigilados por la Sedena a través del programa de espionaje Pegasus.

El investigador de las violaciones de derechos humanos en América Latina, Carlos Martín Beristain, indicó que el informe destaca la infiltración de personal del ejército en el movimiento estudiantil, con el objetivo de conocer en tiempo real sus actividades.

Por su parte, la abogada Angela María Buitrago Ruíz detalló que fue el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) quien dio su autorización para revisar los documentos de la Sedena. Aunque, recalcó, el Ejército no ha brindado aún toda la información.

También se dio a conocer que Guerreros Unidos también tenía acceso a las instalaciones del Semefo y a informes a los Centros de Comando (C4).