Fotografía: Erick Perales 

 

El gobierno estatal prepara un proceso de diálogo con habitantes de Tasquillo antes de avanzar en el proyecto para construir un nuevo Centro de Reinserción Social (Cereso), confirmó el gobernador Julio Menchaca Salazar. 

La decisión llega tras el rechazo de sectores de la población, que solicitaron conocer mejor el alcance de la obra.

Menchaca señaló que no habrá edificaciones impuestas y que cualquier infraestructura de este tipo deberá contar con aval social. 

Al mismo tiempo, reconoció que dos ayuntamientos ya expresaron su interés por recibir el proyecto en sus territorios, ambos asentados en el Valle del Mezquital.

El mandatario evitó revelar sus nombres, pero remarcó que enfrentan problemas de hacinamiento y espacios insuficientes en las cárceles municipales, donde incluso se dificulta separar a hombres y mujeres.

El gobernador recordó que Hidalgo arrastra una sobrepoblación penitenciaria y que, desde hace años, no se destinan recursos suficientes a este sistema. 

Por ello, insistió en que la entidad necesita instalaciones que respeten los derechos humanos y cumplan con lineamientos adecuados.

La obra cuenta con presupuesto etiquetado, y su ubicación se definirá conforme avance la socialización. 

Según Menchaca, el terreno considerado originalmente en Tasquillo pertenece al gobierno estatal y se encuentra fuera de la cabecera municipal, en un predio amplio donde actualmente existen viveros.

De mantenerse las condiciones y el consenso social requerido, el presupuesto inicial para la edificación se mantendrá en 90 millones de pesos, declaró el mandatario ante medios de comunicación.