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El uso excesivo de plataformas digitales y redes sociales volvió a colocarse en el centro del debate nacional, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo un llamado a madres, padres y tutores para informarse y tomar decisiones que contribuyan a proteger el desarrollo de niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos asociados al tiempo prolongado frente a las pantallas.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el Gobierno federal trabaja en la consolidación de información que estará disponible para las familias, con el propósito de que exista una toma de decisiones informada sobre el uso de celulares y redes sociales en la infancia y la adolescencia.

«El uso excesivo de las redes sociales y del teléfono celular puede tener implicaciones para el resto de su vida», advirtió, al señalar que este fenómeno no solo afecta a las personas de manera individual, sino que también podría tener repercusiones en el desarrollo social del país.

La presidenta recordó que se busca construir una propuesta consensuada para regular el uso de plataformas digitales y redes sociales entre menores de edad, al considerar el tema como un asunto de salud pública. Añadió que el objetivo es generar conciencia sobre los efectos del uso excesivo de estas tecnologías y abrir un debate social sobre sus consecuencias.

Como parte de ese contexto, destacó que una encuesta de De las Heras Demotecnia reveló que 71 por ciento de madres y padres de familia considera necesario que exista una regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas.

Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, sostuvo que la intención es sensibilizar sobre los efectos que el uso excesivo de plataformas digitales puede tener en el desarrollo cognitivo de las infancias. Indicó que atender esta problemática requiere la participación conjunta del gobierno y de las familias.

Durante la presentación del tema, la especialista en prevención de adicciones, Tania Jiménez García, explicó que el uso constante del celular modifica la producción de dopamina, lo que altera el funcionamiento cerebral y puede afectar áreas relacionadas con la concentración, el autocontrol, la paciencia y la resolución de conflictos.

Además, señaló que el uso problemático de la tecnología comparte características con otras adicciones, como la pérdida de control, la necesidad constante de utilizar los dispositivos y síntomas de abstinencia cuando no se tiene acceso a ellos.

Sin embargo, destacó que, gracias a la neuroplasticidad del cerebro, estos efectos pueden revertirse con cambios en los hábitos.

Entre las recomendaciones expuestas se encuentra retirar los dispositivos electrónicos a menores de 12 años, mientras que en adolescentes de 13 años en adelante se propone una reducción gradual del tiempo de uso, acompañada por madres, padres y tutores.

También advirtió que, de mantenerse las tendencias actuales, las nuevas generaciones podrían destinar hasta 20 años de su vida al uso de redes sociales.

En tanto, la investigadora de la Universidad de Washington, Lucía Magis Weinberg, especializada en neurodesarrollo, explicó que el uso prolongado de la tecnología puede provocar cambios en distintas áreas del cerebro relacionados con la atención, incrementando la distracción, los errores y el estrés.

La especialista recomendó establecer límites al uso de dispositivos, crear espacios de desconexión, promover hábitos saludables dentro del hogar, fortalecer la convivencia presencial, impulsar la ciudadanía digital y avanzar hacia políticas públicas que garanticen que las plataformas digitales sean más seguras y adecuadas para niñas, niños y adolescentes.

 

KNM