Fotografía: Erick Perales
El arzobispo de Tulancingo, Óscar Roberto Domínguez Couttolenc, llamó a las comunidades católicas a asumir con fe los cambios de sacerdotes en las parroquias y recordó que el centro de la Iglesia es Cristo, no los párrocos.
En el marco de la llegada del padre Josafat Lozada González a la Parroquia de San Cayetano, señaló que las inconformidades ante la salida de un sacerdote pueden presentarse, pero pidió a los feligreses reflexionar sobre a quién siguen dentro de la Iglesia.
“Debemos de actuar con fe porque el sacerdote no viene a predicarse él mismo, viene a predicar a Cristo y es Cristo el centro de cada parroquia”, sostuvo.
Explicó que el relevo de un párroco representa una oportunidad para fortalecer la fe y continuar el camino de cada comunidad, pues “la parroquia no le pertenece a ningún sacerdote ni obispo, le pertenece a Cristo”.
Añadió que la llegada de un nuevo pastor “no es simplemente el cambio administrativo, es todo un acontecimiento eclesiástico”.
Domínguez Couttolenc también pidió no temer ante la salida de los sacerdotes y afirmó que la seguridad de una comunidad no depende de una persona.
Como ejemplo, mencionó la salida del padre José Ascencio, quien estuvo 10 años y medio al frente de San Cayetano y se integrará a la Diócesis de Celaya tras su jubilación.
Al nuevo párroco le encomendó seguir los principios de la liturgia, escuchar a la comunidad, visitar a los enfermos y fortalecer la formación catequética.
KNM