Fotografía: Erick Perales

 

Tras el asesinato del sacerdote Román de la Cruz Hernández y las declaraciones del alcalde de Jaltocán dirigidas a otro párroco, el gobernador Julio Menchaca Salazar afirmó que en la Huasteca hidalguense siempre han existido condiciones para el ejercicio clerical y aseguró que las autoridades mantienen coordinación con la jerarquía de la Iglesia.

El mandatario se refirió al homicidio del párroco de Santa Cruz, Huejutla, cuyo cuerpo fue localizado el 15 de septiembre en un tramo carretero de Lolotla, con impactos de arma de fuego y un presunto mensaje cuyo contenido permanece bajo reserva de la autoridad ministerial.

Cuestionado sobre si la violencia alcanzó al clero y si se reforzará la seguridad en la región, Menchaca señaló que “todos los rincones de nuestra entidad son motivo de preocupación” y afirmó que el tema ha sido atendido.

Agregó que existe comunicación con la autoridad jerárquica de la Iglesia y calificó de sensible cualquier agresión contra una persona que representa una religión.

Sobre el mensaje público del presidente municipal de Jaltocán, Guillermo Amador Lara, dirigido al párroco José Rosario Arévalo Cervantes, conocido como Padre Chayo, el gobernador recomendó prudencia a los servidores públicos.

“Cada quien es responsable de lo que dice”, sostuvo, y añadió que corresponde al alcalde responder por sus expresiones.

 

KNM